Still Alice (2014)

Título en español: Siempre Alice

Esta es una de esas películas de la temporada de premios que me hacen enojar. Y es porque se trata de una producción sumamente mediocre pero que le sirve como vehículo a una gran actriz para dar una de las mejores actuaciones de su carrera. Este tipo de películas abunda en esta época del año, guiones inconsistentes dirigidos con una mano tirando a melodramática pero logrando actuaciones destacables que sirven como anzuelo para los distintos grupos de críticos. Usualmente cuentan con un personaje principal afectado por algún mal que se presta para desencadenar situaciones dramáticas que te llevan a las lágrimas, y esta no es excepción.

La película sigue a Alice, interpretada por mi adorada Julianne Moore, una mujer que parece llevar una vida perfecta. Al comienzo la vemos festejando su cumpleaños número 50, rodeada de su familia, también la imagen cliché de la perfección. Es una profesora de lingüística de la universidad de Columbia y una oradora reconocida en todo el mundo. Está casada con el Dr. John Howland (Alec Baldwin) y tiene tres hijos: la mayor y felizmente casada Anna (Kate Bosworth), Tom y la un tanto más conflictiva hija menor Lydia (Kristen Stewart). Lleva una vida plena e intelectualmente estimulante, disfruta de tener un trabajo demandante y una rutina ocupada. Sin embargo, empieza a notar que está teniendo dificultades para recordar ciertas palabras, lugares o fechas, y esta preocupación la lleva a una consulta con un neurólogo, con quien finalmente llega a la conclusión de que padece de una forma prematura de Alzheimer. Bien optimista todo.

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A partir de este descubrimiento, la película indefectiblemente gira en torno a Alice lidiando con su enfermedad, a las distintas estrategias que emplea para ayudar con el desmemoramiento y el efecto que esto tiene en su vida laboral y familiar. Principalmente, el guión explora el relacionamiento de Alice con su marido y con su hija menor, Lydia. Sobre el primero queda suficientemente establecido que aún luego de muchos años de casados, John sigue enamorado de su esposa y la quiere muchísimo; pero, por otro lado, parece tener cierta reticencias a adaptar su vida a las nuevas necesidades de Alice, especialmente en lo que concierne a su carrera. En cuanto a Lydia, de forma un tanto trillada, los escritores trataron de establecer que esta prefería seguir un camino menos tradicional al de la familia, optando por perseguir su sueño de actuación en la costa Oeste (Los Angeles) y no entrando a la universidad como sus hermanos. Esto al principio es tratado como un tema de fricción entre madre e hija, pero la nueva situación de Alice parece abrirla más hacia la empatía y la película termina tomando como uno de los focos principales este acercamiento entre estos dos personajes.

Admito que tengo un prejuicio sobre las habilidades de Stewart, pero a pesar de que parecía estar interpretándose a ella misma (porque vino completita con sus cabellos despeinados y hacia el costado, revoleos de ojos, pucheritos y suspiros), tuvo momentos en que las emociones parecían trascender la superficie y se sintieron bastante más auténticos de los que me esperaba. Además, de los personajes secundarios, es la que tiene los momentos más jugosos en cuanto a impacto dramático, y en sus hombros recaía parte de la responsabilidad de que estos funcionaran. Hizo un trabajo decente, no lo voy a negar. El resto del elenco hace su trabajo pero no destaca, y es que esto es imposible al lado de la fuerza de la naturaleza que es Julie en esta película. Y ahora admito que yo soy muy fanática, y la disfruto en todo, pero hace tiempo que no la veía en una actuación tan universalmente espectacular. Aquí trasciende cualquier cuestión de estilo y se entrega a una vulnerabilidad y una autenticidad tan palpable que es fascinante de ver. Es como si le tocara de cerca, la sensibilidad que demuestra, la delicadeza, la fragilidad, esa sutil sensación de vergüenza (como describe su personaje), ese porte digno y ese vacío que se va apoderando de su mirada. Es una actuación para el recuerdo.

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El resto de la película es una collage de clichés de género con una banda sonora melosa y omnipresente, de esas que buscan manipularte hasta el llanto. Técnicamente aburrida, pero humilde, porque como dije más arriba, es claramente un contexto para permitirle a Julianne Moore hacer de lo suyo. Hay algunas escenas sinceramente conmovedoras, sin embargo, y creo que por momentos se acerca muchísimo a una auténtica representación de lo que es esta terrible enfermedad; al menos a mí me resulto un relato personal y accesible, donde las manipulaciones emotivas son más por incompetencia que por engaño. Pero como creo resultó evidente en mi reseña, esta es la película de Julianne Moore, obvia candidata para llevarse muchos premios de Mejor Actriz, y presenciar a este talento descosiendo la pantalla es motivación más que suficiente para verla. 

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3316960/

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