Leviafan (2014)

Título en español: Leviatán

Enfrentarnos al nombre y póster de esta película, un hombre sentado frente al esqueleto de una gran criatura marina, genéricamente llamada leviatán, nos conduce directamente a la reflexión. ¿Qué habrá querido comunicarnos el excelente director ruso Andrey Zvyagintsev con las referencias a esta fantástica criatura bíblica? En la Biblia aparece como un símbolo del mal, una criatura más comúnmente asociada con Satanás, pero principalmente, una criatura indomable (luego asociada con Moby Dick, por ejemplo), una clara señal de la inferioridad del hombre frente a Dios, que fue su creador. Allí en el póster, vemos al hombre, que en realidad es el hijo del protagonista, como una figura insignificante, minúscula. Pero por otro lado, Leviatán también es el nombre de la obra más famosa de Thomas Hobbes, un libro que aboga por el estado absoluto y que es la base teórica de los contratos sociales. Como verán, hay referencias para todos lados, pero no por esto se convierte en algo inaccesible, al contrario, los simbolismos y referencias funcionan como subtexto, pero también hay muchísimo en la superficie que funciona independientemente de aquello.

leviathan

En fin, la película, que según el director es una versión moderna del libro de Job, aquella sección de la Biblia que trata del pobre desgraciado a quien lo azotan numerosas calamidades para poner a prueba su fe, lidia con un hombre sencillo, Kolya, al cual, justamente, lo azotan varias calamidades. Vive con su bella mujer y su hijo adolescente de su matrimonio previo en un pequeño pueblo costero en el noroeste de Rusia, en una modesta comunidad gobernada por un alcalde corrupto y bajo la severa influencia de la Iglesia Ortodoxa. Sucede que el alcalde está interesado en la locación donde vive para realizar una construcción importante, y hará todo lo que está en sus manos para quitársela a él y a su familia. Esta situación desencadena el principal arco dramático del guión, el cual tendrá diversas consecuencias, todas, como podemos esperar, bastante nefastas. Para pelear contra este leviatán de autoritarismo, Kolya llama a su viejo amigo Dmitri, un abogado exitoso que ahora vive en Moscú. Será una lucha entre un defensor idealista, un hombre que confía en las leyes y en los hechos, contra un atacante cruel, abusivo e irrazonable, un tipo que no teme utilizar medidas extremas para hacerse con lo que quiere.

Una de las cosas más interesantes del guión es que, si bien decide bombardear al protagonista con una cantidad importante de desgracias, no se lo presenta como una figura fácil de victimizar. Al contrario, Kolya es un hombre bastante básico, que se nota que ama a su familia pero por otro lado carece de suficiente sensibilidad para notar que la mujer no es feliz, un tipo que bebe demasiado (¡y cómo refuerza el estereotipo de ruso toma-vodka esta película!), un hombre con problemas de ira al que le cuesta controlarse. Esto no quiere decir que cuando las injusticias empiezan a castigarlo, no las veamos como tales, pero por la naturaleza de su personalidad, nunca lo vemos como una víctima patética, nunca se alcanzan tonos melodramáticos (si bien hay un montón de situaciones que se prestarían para eso), los sentimientos tanto de los personajes como de nosotros, los espectadores, son austeros, sobrios, como el paisaje muerto y desolado en donde viven. Y aquí me gustaría resaltar la magnífica fotografía del colaborador fiel del director, Mikhail Krichman, que otorga a las vistas inertes una cierta belleza inquietante, logrando provocar una intensa fascinación por esos paisajes muertos y sombríos.

La película lleva un paso deliberado, lento, pero que va adquiriendo momentum a medida que se complican los arcos dramáticos. Tiene escasa edición y prefiere los planos estáticos y largos, optando por comunicar mediante las excelentes actuaciones de su elenco y el poderoso simbolismo de los panoramas antes que cortes, montajes o una dirección ostentosa. Vivimos los momentos más intensos a nivel dramático fuera de cuadro, ajenos y distantes, pero escuchamos los veredictos eternos de una juez con voz robótica y monótona, y el sermón de un cura amigo del alcalde, ambos muy lejos de tener el afán por la justicia (civil, divina) que deberían estar tan arraigadas a sus cargos, y vemos esto, y no lo otro porque el filme destila cinismo, nos noquea con ácidas críticas a los dos sistemas más poderosos de Rusia, que aquí están encamados en una orgía de corrupción altamente perturbadora.

leviatán

El director se inspiró en una historia real de un hombre en una situación similar en un pueblo de los Estados Unidos. Como verán, su poca fe en las autoridades trasciende límites geográficos. Pero si bien la fe en las figuras de gobierno son inexistentes, ¿qué nos dice sobre la fe en una justicia trans-humana, una justicia divina? ¿Será Kolia capaz de domar al leviatán? Con todo y esto, la película contiene algunos momentos de un humor bien negro, y si bien avanza lentamente, su duración de casi dos horas y medias nunca se torna pesada. Es mucho más ambiciosa que Elena El regreso, los excelentes trabajos anteriores de Zvyangintsev, porque por momentos adquiere un alcance casi épico, pero para todo el realismo que manifiesta, hay algunos giros del guión que no terminan de convencer del todo. Dicho esto, la película es fantástica, cuenta con una de las mejores fotografías del año pasado y ostenta unas hermosas composiciones del maestro Philip Glass. Es parca, reflexiva e intensa, y su final es excelente y memorable, pero muestra una realidad de nuestra insignificancia que resulta bastante deprimente; están advertidos.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2802154/

Minireseñas: El orgullo de los votos de pasión

The Vow (2012)

votos de amor rachel mcadams channing tatum

Título en español: Votos de amor

Antes de leer este comentario y tomárselo demasiado a pecho, hago una declaración. Este es uno de los tipos de película que menos disfruto en general, y solo la vi porque tenía una abstinencia muy grave de Rachel McAdams (como verán más abajo, tengo un fanatismo importante). Es una comedia romántica, de estas que disfrutan de probar a la pareja feliz con un problema de salud medio grave y ver cómo se las arreglan (si es amor del real, claro). En este caso, tenemos a Leo (Channing Tatum) y Paige (McAdams): vemos cómo se conocen, cómo se encanta y cómo comienzan una vida juntos, casados y enamorados. Son un par de artistas, mentes liberales, espontáneos, llenos de vida, en fin, te venden a la pareja que todos quieren ser. Pero sucede que luego de un accidente, Paige pierde la memoria de este nuevo ser tan copado en que se había convertido, y su último recuerdo es de su vieja vida, cuando todavía vivía con sus padres súper conservadores (Sam Neill y Jessica Lange) y estaba enamorada del chetito sorete Kyle. Así que Leo se ve obligado a intentar reconquistar a su esposa, aunque esta es apenas una sombra de lo que solía ser. Esta película está hecha para llorar, pero en especial, para hacerse con un estándar del amor y de un príncipe azul incluso más irreales que las películas más fantasiosas de Disney. No hay absolutamente nada que destacar más allá de las actuaciones decentes de los involucrados, y en especial, la magia de ver a McAdams brillar en la pantalla. (Ya les dije que era fan.)

Veredicto: 3/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1606389/

Passion (2012)

pasión mcadams rapace

Título en español: Pasión

Ay, Brian De Palma, ay. Es el Hitchcock terraja de nuestros tiempos. Qué tipo que me produce sentimientos tan ambivalentes. Es que tiene un estilo increíble, una lenguaje cinematográfico único y personal, instantáneamente reconocible y muchas veces súper interesante, pero lamentablemente casi siempre está puesto al servicio de unos guiones paupérrimos, superficiales, ridículos y hasta insultantes. Este es el caso de Pasión, una película que gira en torno a las ambiciones de dos mujeres de negociosos que compiten por un ascenso. Una es interpretada por Rachel McAdams, aquí representando a las rubias frías que tanto le gustaban a Hitch, una mujer viciosa, psicótica y sádica. En contraposición está Noomi Rapace, algo más sumisa y manipulable en apariencia, pero oh sorpresa que el guión nos depara una dosis básica de giros de tuerca. Nótese que opté por usar los nombres de los actores directamente, porque aquí no hay personajes. Demás está decir que lo absurdo de las vueltas del guión son, en parte, intencionales. Acá se está optando por una atmósfera surreal, narradores no confiables y toda la cosa; además, todo está salpicado del más negro de los humores, pero incluso admitiendo esto, hay límites. Porque aunque De Palma quisiera hacer uno de esos thrillers eróticos y exagerados que tanto le gustan, Pasión nunca se siente lo suficientemente arriesgada: la violencia y el sexo, que podrían haber vendido el absurdo, están bastante recatados, por lo que el espectador no tiene de dónde agarrarse. Los personajes son incluso menos que caricaturas, no sabemos nada de ellos, de donde vienen ni qué los motiva; esto, sumado a la implausibilidad de la trama, resulta en un suspenso muy artificial, porque poco nos importa qué pasará. McAdams está deliciosa en el papel, Rapace increíblemente irritante, la banda sonora de Pino Donaggio es exquisita, y es, más allá de juicios de valor, sumamente interesante visualmente, pero en definitiva, es imposible verla como una buena película.

Veredicto: 4/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1829012/

Pride (2014)

pride dominic west imelda staunton

Por alguna razón, desde que comenzó esta película, no pude evitar pensar que hubiera sido un excelente musical. Hay algo tan alegre, tan dinámico en los ritmos y tiempos que maneja, y los personajes son tan coloridos y entrañables, que fácilmente habría resultado un éxito en ese medio. No me sorprendió en absoluto cuando recién, leyendo sobra la película, leí que estaba siendo adaptada para una comedia musical: ¡un éxito! De cualquier forma, Pride funciona bastante bien así como está. Se trata de la improbable unión entre un grupo de activistas de gays y lesbianas con un gremio de mineros galeses en huelga, durante la huelga nacional británica de mineros en 1984, bajo el duro mandato de Margaret Thatcher. Debido a que la Unión Nacional de Mineros no quería verse involucrada con un grupo LGTB, el grupo activista Gays y Lesbianas Apoyan a los Mineros, liderados por el joven Mark, deciden llevar sus esfuerzos al pequeño pueblo de Onllwyn en Gales, en donde un par de los locales están interpretados por actorazos como Bill Nighy, Paddy Considine e Imelda Staunton . Esto impulsa un montón de giros dramáticos en el guión que están muy interesantes. Lo más lindo, por supuesto, es ver cómo los personajes van desprendiéndose de prejuicios y uniendo fuerzas, ambos grupos unidos por el abuso, y cómo se crea un vínculo sincero entre ambas partes, y en particular, entre varios personajes. Sería difícil saber si en la vida real esto se dio tan así, pero aunque en el filme esté un tanto idealizado, no rechina tanto porque, como venía diciendo, la película en general crea una atmósfera súper festiva y no se disculpa por presentar los hechos con un tinte de romanticismo. Por otro lado, demás está decir que el guión contiene bastantes clichés: el ejemplo más claro quizás sea el homosexual extravagante que conquista a todos con sus pasos de baile (interpretado por un maravilloso Dominic West, muy alejado de su Jimmy McNulty de The Wire), pero a pesar de ser un tanto trillada, siempre se siente sincera. Hay algunos aspectos poco desarrollados del guión (la amenaza del SIDA, el arco de varios personajes, incluyendo uno de los protagonistas, Mark) que la tiran un poco abajo, pero en general, Pride es una película muy divertida, conmovedora y, en particular, hecha con mucho amor.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3169706/

The Theory of Everything (2014)

Título en español: La teoría del todo

Qué sensación extraña debe ser que decidan hacer una película sobre tu vida cuando aún te queda algo por vivirla. Las otras biopics (películas biográficas) que vi recientemente lidiaban con dos figuras célebres (Alan Turing en El código enigma y Martin Luther King en Selma) pero que ya está están fallecidas, por lo que resulta más fácil utilizarlas como inspiración para este tipo de películas dando una opinión más oficializada de las personas. En el caso de La teoría del todo, los realizadores arriesgan una opinión y una visión del ser que todavía podría ser, de alguna manera, alterada.  El objeto en cuestión se trata de Stephen Hawking, uno de los científicos más célebres del siglo XX, si no por sus dotes cientificas, al menos por alcanzar la ciencia a las masas, y especialmente por el hecho de haber logrado todo esto bajo la debilitante opresión de una terrible enfermedad. Pero aunque La teoría del todo no pueda vanagloriarse de ser la versión final de la biografía de Hawking, sí cumple con informarnos sobre una porción y sobre un aspecto en particular de su vida, y concentrándose en esto, termina siendo una película bastante decente.

Esta comienza cuando Hawking está preparando su doctorado en la universidad de Oxford. Cuando lo conocemos, es un chico un tanto excéntrico, como todos los protagonistas de estas biopics de genios, pero simpático. Se lleva bien con sus compañeros, en especial con Brian, con quien tiene una amistad estrecha, y si bien de inmediato lo vemos intentar cortejar torpemente a quien luego sería su esposa, no es un completo desastre. De hecho, la chica, Jane, ella misma una estudiante de inglés y francés, parece bastante encantada con él. De inmediato la química entre ellos se hace evidente. Esto se debe en gran parte a la excelente labor de los protagonistas: Eddie Redmayne y Felicity Jones. Pero esta conexión sería puesta a prueba demasiado rápidamente, ya que luego de presentar unos síntomas extraños y someterse a un análisis neurológico, Hawking (21 años) es diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa muy rara que acabaría por dejarlo casi completamente paralizado.

teoría del todo eddie redmayne felicity jones

A partir de este diagnosis, y una correspondiente crisis emocional, Stephen y Jane comienzan la ardua batalla por tener una vida plena, y por tener una vida juntos. Es realmente fascinante e inmensamente inspirador, y no necesariamente un mérito del guión, la forma en que estos dos continúan con sus vidas. Por su parte, Hawking continúa con su doctorado, logrando producir unas teorías revolucionarias mientras va progresivamente adquiriendo el renombre que tiene hoy en día. Pero lo más interesante aún, y esto sí es logro del guión, basado en el libro de la mismísima Jane Hawking, es cómo los realizadores deciden darle el foco principal a la vida personal de la pareja y al desarrollo de su relación. Este foco se mantiene consistente y es explorado adecuadamente, lo que en mi opinión la pone por arriba de El código enigma, en donde las carencias del guión en cuanto a la vida personal de Turing impiden el impacto dramático que podría haber tenido. La relación es construida progresivamente, con mucho cuidado y sensibilidad, y la película realmente logra transmitir un sentimiento bello y puro, a pesar de que (y esto no es un spoiler porque es la vida real) ellos no tuvieran un final feliz juntos. Y es que no se trata de esto; insisto, el gran logro del filme es lograr que nos encariñemos con una pareja hermosa y que igualmente podamos empatizar cuando esta finalmente se desmorona.

De cualquier forma, aunque cuentes con el guión más trascendente y el director más competente, sería imposible lograr esa conexión con el espectador sin actores sensibles y valientes, y esta película no contará exactamente con lo primero, pero sí puede depender completamente de lo segundo. Felicity Jones en el papel de Jane es conmovedora y hermosa, es extremadamente fácil ponernos en su lugar porque tiene una apertura total; es una excelente actuación que espero que le brinde nuevas oportunidades. Pero por supuesto aquí la estrella es Redmayne. Admito que antes de verla sentía una cierta aprensión por el papel, me parecía una treta tan evidente para hacerse con un nombre y alguna estatuilla, un papel tan burdamente ostentoso. Pero Redmayne está completamente desprovisto de pretensiones. Habita el rol con una entrega total. Más allá de los requerimientos físicos que exige el papel, que son muchos, su expresividad y su rango emocional son abrumadores. No puedo describir la felicidad que me provocaba cuando Hawking hacía una de sus incontables bromas y esto se manifestaba en las cejas arqueadas de Redmayne, el resto de su cuerpo completamente paralizado por la enfermedad. Es una actuación brillante, y si se lleva todos los premios, nadie podría quejarse.

the-theory-of-everything-eddie-redmayne-2-3

En conclusión, la película de James Marsh (el director que nos dio el delicioso documental Man on Wire) no pasará a la historia como un hito fílmico. Está bellamente fotografiada, pero no destaca por sobre la estética que suelen elegir este tipo de películas biográficas, es linda, pero demasiado sentimentalista. Lo mismo puedo decir de la banda sonora de Jóhann Jóhannsson, aunque para ser franca, ambas están puestas al servicio de un guión que apela más a nuestro lado emocional, así es que quizás culparía al director por estas tendencias tan cursis. Los actores secundarios (que incluye a la genia de Emily Watson) hacen su trabajo, pero sus papeles están poco desarrollados. Y en definitiva, la película se siente como que podría haber sido más, pero estaba satisfecha con no arriesgarse demasiado. Se presentaba una temática interesantísima para ahondar en manos de un mejor escritor; la manera en que la fortaleza de uno mismo, y en especial, la manera en que la unión de las parejas es puesta a prueba por este tipo de enfermedades. El tema se trata hasta ahí, nos deja con gusto a poco. Pero afortunadamente, Redmayne y Jones ponen más de lo que les exige el guión y así es como el filme logra, si bien efímeramente, una conexión con el espectador.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2980516/

Minireseñas: St. Vincent: el rompenieves del bosque

Snowpiercer (2013)

snowpiercer rompenieves tilda chris evans

Título en español: Rompenieves

Bueno, ¿qué acabo de ver? Digo, realmente no lo sé. ¿Fue horrible? Y no, en realidad fue algo entretenida, pero tiene un estilo tan disperso y desparejo que cuando terminó, quedé completamente anonadada. La premisa ya es bastante bizarra, se trata de una sociedad post-apocalíptica en donde todo lo que resta de la humanidad vive en un gran tren (sí, tren) autosustentable que da la vuelta al mundo una vez por año, recorriendo un planeta completamente cubierto de nieve. El tren, como suele ser el caso, está divido por clase social, en donde los pobres se acumulan en la parte de atrás, liderados por el viejo sabio (John Hurt), su heredero revolucionario Curtis (el todo-americano Chris Evans) y su compinche irlandés Edgar (Jamie Bell). Juntos planean una rebelión contra las clases altas, lideradas a su vez por el presidente de todo el resto del mundo y creador del tren, Wilford (Ed Harris); ni bien comenzado el filme, los revolucionarios secuestran a la mensajera de las clases altas, Mason (Tilda Swinton en una demencia de papel), quien los lleva por un tour de los vagones del tren (que culminaría en el primero habitado por “la máquina” y Wilford) que es la parte más divertida, inventiva y visualmente extraordinaria de la película. Adaptándose a las formas del tren, los vagones ofician de todo tipo de cosas (pasando desde un acuario hasta un boliche lleno de millonarios bailando de estupefacientes bizarros). La película fue escrita y dirigida por el surcoreano Joon-ho Bong (adaptada de la novela gráfica Le Transperceneig), lo cual quizás explique la disparidad de simbolismos y estilos. Pero además de esta mezcla estilística bizarra, la película sufre por los millones de agujeros a nivel de guión, y se cree mucho más inteligente de lo que realmente es, lo cual la hace doblemente ridícula. La dirección de arte es fantástica y se nota que fue hecha con muchas ganas, pero es imposible mirarla sin gritar cada 5 minutos un gran “¡qué divague!”

Veredicto: 5/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1706620/

St. Vincent (2014)

st.-vincent-whysoblu-1bill murray
Título en español: St. Vincent: un vecino de otro mundo (?)

Esta es la típica comedia indie conmovedora de la temporada, protagonizada por un actor reconocido abriéndole el paso a un escritor/director novato (Theodore Melfi).  Y como suele ser el caso, es decente, honesta y perdonablemente poco creativa. La película gira en torno a la amistad improbable (aunque no tan improbable en el mundo del cine) entre un niño de una sensibilidad y empatía adulta, Oliver, y su vecino gruñón, cínico pero querible, Vincent (interpretado por Bill Murray con toneladas de personalidad). Creo que podría dejar el comentario por ahí, y ya tendrían lo necesario para evaluar de qué se trata, pero voy a agregar que tienen a Melissa McCarthy como la madre recién divorciada y mudada del niño, en una papel más sensible que cómico, y a la genia de Naomi Watts haciendo de la amiga prostituta rusa de Vincent en una papel que demuestra sus dotes para la comedia. Esperen montajes de Oliver y Vincent haciendo cosas gracias e inapropiadas para niños, pero aprendiendo lecciones de vida, un subidón dramático vinculado con un par de tramas secundarias que lidian con apuestas y con la mujer de Vincent, que terminan de darle un poco más de “humanidad” y “profundidad” al personaje, un quiebre en el arco dramático y un final para enternecer nuestros corazones. Si notan un poco de cinismo en este comentario, es solo porque la fórmula está tan usada que exaspera de a ratos, pero la película es a menudo tierna, divertida y muy bien actuada, y a Murray lo disfruté en este papel como hacía años no me pasaba.

Veredicto: 6/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2170593/
Into the Woods (2014)

INTO THE WOODS en el bosque meryl streep
Título en español: En el bosque

Ah bueno. Ya he hablado de alguna película bastante mala, pero nada a este nivel. Me parece un insulto hasta incluirla en mi blog porque no la quiero ni llamar una película. Este desperdicio de celuloide, basado en el musical de Sondheim, es una afronta a todo lo bello y profundo del séptimo arte. El guión, que está divido en dos actos con extremada torpeza, trata de un panadero y su mujer (Emily Blunt, lo único que me salvó la cabeza), víctimas de la maldición de un bruja (Meryl Streep: intentó hacer algo divertido, pero es todo tan desastroso que no sé qué decir) que les impide tener un hijo. Para romper la maldición y cumplir con su sueño, tienen que robar un ítem característico de distintos personajes de los cuentos tradicionales recogidos por los hermanos Grimm (la Cenicienta [dicho así con el artículo recién me sonó re terraja]; Jack, el de las habichuelas; Caperucita Roja y Rapunzel). Todos estos personajes tienen sus tramas secundarias y todos se encuentran en el bosque, que está tan pero tan mal hecho que parece una puesta en escena de una obra de secundaria. Lo inmensamente frustrante del guión es lo pésimo que están conectadas estas historias y lo anticlimático de la culminación de esta primera historia; sí, porque una vez que se resuelve esta trama, el segundo acto da comienzo a otra completamente diferente y si poco me importaba la resolución de la primera, imagínense la segunda. Hay un sinfín de actores conocidos y no tan conocidos que hacen una aparición en esta bazofia de Rob Marshall (quien nos dio la gema que es Chicago), cantando una canción que suena igual a la otra canción que cantó el otro y que sonará igual a la siguiente: ¿dónde se vio un musical con tanta pobreza melódica? Ninguna canción es memorable, pegadiza, divertida ni interesante. Son insoportables. Los personajes son irritantes a pesar de que la mayoría de los actores realmente hace un esfuerzo. Para terminar, el final es tan deprimente y gris, y la película en general absorbió tanto de mi energía que realmente no se la podría recomendar ni a mi peor enemigo.

Veredicto: 2/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2180411/

Selma (2014)

Título en español: Selma 

Cada año podemos contar con que Hollywood producirá una película que gire en torno a los derechos de los afroamericanos, comenzando en la época de la esclavitud y llegando hasta la revolución por los derechos civiles en los 60s. Ofensores previos incluyen a 12 años de esclavitud (2013), Lincoln (2012) y The Help (2011), todas concentrándose en aspectos distintos de una misma temática. Si bien a esta altura estamos acostumbrados a estos patéticos intentos de hacerse con la mayor cantidad de premios de la temporada, no necesariamente se reducen a producciones sin ningún tipo de mérito artístico. En el caso de Selma, admito que superó un poco las inexistentes expectativas que tenía, y aunque no me pareció una de las mejores películas del año, sí logró capturar mi atención con este tema tan reciclado y, además, logró destacarse en algún que otro aspecto.

SELMA película martin luther

El título hace referencia al pequeño pueblo en el estado de Alabama, seleccionado como uno de los campos de batalla desde donde impulsar el movimiento en pos de los derechos de los afroamericanos, liderados por Martin Luther King. La película registra la operación completa, la instalación de los miembros de la campaña en el pueblo, la preparación de las primeras manifestaciones pacíficas y en especial la organización de una marcha desde Selma hasta Montgomery, para protestar por el derecho al voto. La distancia entre estos dos pueblos es de casi 87 km, y llevó a los protestantes 5 días en concretarse, una vez que obtuvieron el pasaje libre, claro. Esto, por supuesto, es algo absolutamente poderoso y extraordinario, pero por alguna razón, no tiene demasiado impacto en la película; en general, encontré muchos problemas con el pasaje del tiempo y la forma en que está editada, por momentos es un poco lenta, pero por otro lado, no logra transmitir una sensación temporal real. Eso; o quizás simplemente quiero decir que por momentos es un tanto aburrida.

El guión hace un trabajo decente de intercalar momentos de la vida personal de King, en especial la relación de este con su mujer, interpretada por una excelente Carmen Egojo, y las diversas instancias relacionadas con su lucha por una legislación más justa, que demuestran el hábil estratega que era. Estos incluyen conversaciones con otros miembros de su equipo, manifestaciones con diversos grados de éxito y violencia, y lo que es incluso más interesante, al menos desde el punto de vista histórico, sus encuentros con el entonces presidente de los Estados Unidos: Lyndon Johnson. Este último, interpretado adecuadamente por Tom Wilkinson, es el blanco de un gran número de críticas. Esto se debe a que los realizadores decidieron representarlo como una figura que parecía bastante reticente a las reformas propuestas por King, e históricamente, se lo conoce como un ferviente impulsor de los derechos civiles, si bien se acepta que se debía en gran parte a la influencia del Dr. King. Controversias de lado, el juego de poder y las diplomacias (y no tan diplomacias) políticas entre el presidente, King, y el gobernador de Alabama George Wallace, interpretado por un horripilante y excelente Tim Roth, son lo que encontré más interesante de la película.

El resto es mucho de lo que ya vimos otras veces. Escenas deprimentes, conmovedoras e indignantes, y por qué no con un pequeño toque manipulador de la directora Ava DuVernay, aunque admito que hizo un gran trabajo en cuanto a resistirse en caer en el melodrama. No se confundan, hay melodrama: a esta altura es inevitable tocar ciertos temas (¡te estoy mirando a vos, Holocausto!) sin caer en tonos sentimentalistas, pero DuVernay hace, en general, un trabajo digno, y no voy a decir que no logró afectarme en más de una ocasión, y arrancar unas lágrimas acompañadas de gritos y puñetazos que manifiesten la injusticia de lo que estaba presenciando. Y por supuesto, resta mencionar los discursos. Así, en teoría, es tentador pensar en los discursos como carnada fresca para la manipulación emocional, pero de hecho, están extremadamente bien logrados. Esto se debe a un gran trabajo de DuVernay, que además tuvo que reescribirlos (¡reescribir a Martin Luther King!) porque los derechos de los originales los compró otro estudio, y que confió en el poder de la magnífica interpretación del actor británico David Oyelowo, cuya inmensa presencia y elocución eran todo y más de lo necesario para lograr excelentes momentos. De hecho, Oyelowo, un candidato improbable para interpretar a esta importantísima figura histórica, termina elevando el material en más de una escena, contribuyendo a formar una película un poquito mejor de lo que dictaría el guión.

SELMA película martin luther king

En conclusión, Selma es difícil de concluir. Tiene muchas cosas buenas y otras tantas más mediocres, pero creo que casi todos sus defectos se originan en el hecho de que es un tema tan delicado para tanta gente, que es imposible hacer demasiado sin ofender, y, por otro lado, hacer demasiado poco tampoco le rinde justicia. Por lo tanto, termina siendo una interesante mezcla de los diversos aspectos de la revolución, centrados en la magnética actuación de Oyeowo, pero que teme ensuciarse demasiado. Los villanos son convenientemente algo caricaturescos, la marcha en sí no parece lo suficientemente cruenta, los momentos que podrían afectar son embadurnados de una música melosa y sensiblera que le resta solemnidad, y todo culmina de la única manera en que puede culminar algo así, sin demasiadas sorpresas. Claro que la historia ya existe, ya está escrita, ¿con qué nos podrían sorprender? Y… quizás hubiera sido más interesante que como King, DuVernay se ensuciara un poco, se arriegara otro tanto y nos diera algo tan memorable como el personaje que retrata. En fin, los Oscars, como era de esperar, picaron.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1020072/

Deux jours, une nuit (2014)

Título en español: Dos días, una noche

El cine ha sabido emular distintos tipos de narrativa que se encuentran en la literatura, y además, por supuesto, ha inventado nuevos estilos de contar una historia o incluso nos ha deleitado con otras películas que casi hasta carecen de historia. Una gran parte de las películas que veo podrían bien asemejarse a una novela, y de hecho muchas son adaptaciones del medio, pero en el caso de las películas de los hermanos Dardenne (el dúo belga que nos dio gemas como Rosetta y El niño) a menudo se parecen más a representaciones de cuentos cortos más que a una novela. Y déjenme aclarar algo acá, hay muchas otras películas que tienen su origen en un cuento corto que luego es adaptado a un guión de un largometraje, esto es relativamente común, pero a lo que voy con lo de los Dardenne y los cuentos cortos es que sus filmes se sienten igual que leer uno de estos, la estructura que siguen los relativamente simplistas textos en trama y diálogo son remplazados por una recreación tan realista del contexto y del protagonista de la historia que me recuerdan a los talentos de mi adorada Flannery O’Connor.

Pero en fin. El filme gira en torno a Sandra, interpretada con increíble vulnerabilidad por la genia de Marion Cotillard, una mujer que está saliendo de un pozo depresivo y de una licencia médica pero se ve enfrentada a la inminente pérdida de su trabajo. Su jefe decidió que: o la mantienen en el cargo o le pagan el bono de €1.000 euros al resto de los 16 empleados, pero ambas no podrán ser. Ni bien comenzada la película nos enteramos de que ya hubo una votación y se optó por aceptar el bono, pero Juliette y Manu (respectivamente: amiga y colega y el marido de Sandra) la convencen de intentarlo otra vez y el jefe acepta tener una segunda votación pasado el fin de semana, especialmente porque el supervisor de los empleados había ejercido cierta presión para que se votara a favor del bono. Una vez establecido este contexto, muy rápida y efectivamente y haciendo muy poco uso de la exposición, comienza el fatídico fin de semana que será dedicado casi exclusivamente a visitar y llamar a sus 16 compañeros de trabajo para convencerlos de que voten a su favor llegado el día lunes. Tensión a raudales.

S25-2261

Demás está decir que la hora y media que dura el filme la pase sumida en la angustia y la ansiedad por ver triunfar a Sandra. Y es que Sandra es un personaje que muy a su pesar provoca infinita lástima. Con esto no quiero decir que sea un personaje patético, de esos que agotan nuestra empatía y queremos golpear hasta que reaccionen. En absoluto. Sandra es una mujer a la que la depresión parece haber azotado con especial severidad, pero habiendo hecho su parte, junto con el apoyo incondicional de su compasivo esposo (el colaborador frecuente de los realizadores y excelente actor Fabrizio Rongione), se ve enfrentada a la dura realidad de la vida, que no parece darle un respiro. No es solo saber que ni bien sale a la superficie luego de batallar contra la enfermedad se choca contra una de las más comunes causas de suicidio en la vida, sino que para evitar este terrible destino, debe someterse a la compasión de 16 personas ajenas a ella, las cuales es fácil asumir que tienen sus propios problemas y necesidades económicas. Si bien la estructura del filme es algo repetitiva y monótona, las reacciones y respuestas de sus compañeros no. En casi todos los casos, los Dardenne logran adentrarnos en el mundo de estos extraños en tiempo récord, un mundo teñido de un contexto socio-económico un tanto precario, y salvando alguna excepción, sus reacciones destilan autenticidad y realismo.

Pero no es este el mayor logro del guión, sino más bien la maravillosa concepción del personaje protagónico. El rostro y el cuerpo entero, flaco, débil, encorvado de Cotillard parecen ser un lienzo en blanco en donde los Dardenne pintan un sinfín de emociones, que van desde la más desgarrante vergüenza, pasando por la desesperación que burbujea constante bajo una finísima capa de inestable compostura, la cual es cuidada con esmero por el optimismo y empuje del marido, y finalizando en la más humilde de las alegrías, el más orgánico de los agradecimientos. El fotógrafo fiel de los Dardenne, Alain Marcoen, vuelve aquí con su característica cámara en mano e iluminación natural, acompañando a Cotillard en casi todos los planos, de secuencias largas muy levemente editadas. Es un trabajo íntimo, sensible y hermoso y es absolutamente esencial para el éxito de la película.

Deux-jours-une-nuit

En las películas de los Dardenne no hay grandes finales, no existe un giro extraordinario en los eventos filmados a 4 o 5 cámaras musicalizados por una banda sonora solemne y majestuosa. Y no es que no haya resolución, aunque es cierto que a veces no la hay, pero esto no importa, o bien importa mucho menos. Sus películas terminan porque hasta allí llegó nuestro permiso de entrometernos en estas vidas. Hasta aquí llegó esta viñeta de una familia ordinaria, de una mujer que es forzada a luchar simultáneamente contra demonios interiores y exteriores. Es una hora y media que nos drena emocionalmente, porque los Dardenne demandan toda nuestra capacidad de empatía en un universo desprolijo y difícil, donde la moralidad es un arcoiris de grises, donde la fuerza y el valor de seres humanos es puesta a prueba una y otra vez. Es un excelente filme liderado por una actuación valiente, sensible y absolutamente comprometida por una de las mejores actrices de nuestra generación. Un filme que nos hace parte, por un rato, de un pedacito de humanidad.

Veredicto: 9/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2737050/

Turist (2014)

Título en español: Fuerza mayor

De la misma forma que me pasó con Maps to the Stars hace unos meses, poco luego de comenzada esta película, mejor conocida como Force Majeure, me encontré sonriendo y pensando para mí misma que esto tenía potencial de estar muy bueno. Y aunque tiene un par de cosas que no terminan de convencer, al igual que la película de Cronenberg, también comparte con esta un estilo frío y desapegado que se conjuga muy bien con el guión y que me terminó conquistando. En este caso se trata de una producción sueca, del director Ruben Östlund, ambientada en Francia, más precisamente en los Alpes, donde la helada de las montañas desciende sobre los personajes, literal y metafóricamente.

La película comienza con una sesión de fotos que es tan graciosa, como incómoda, tan artificial como premonitoria; en ella vemos a la caricaturescamente perfecta familia -padre, madre y dos niños, caucásicos, bellos, adinerados- posar con torpeza para la sesión de fotos familiares que quedarán como souvenir de sus vacaciones. Ya desde el principio notamos una rigidez en sus relaciones y un afectado sentimiento. Una vez establecidos los personajes y el contexto, en imágenes de planos abiertos y distantes, como si todavía no se nos permitiera adentrarnos en la intimidad de la familia, sucede algo que será el catalizador para el desmoronamiento de los precarios cimientos que unían a la familia. Sucede que mientras están almorzando en un restaurante exterior entre las montañas, presencian una avalancha controlada muy cerca de ellos. Pero lo que al principio parece una operación de rutina, de repente se convierte en un peligro inevitable que desciende inexorable sobre ellos. El problema es que cuando la familia reacciona ante el inminente desastre, vemos dos posturas muy diferentes en los padres: ella corre hacia sus hijos preocupada y él toma sus objetos personales y corre hacia la salida más cercana.

maxresdefault

A partir de esto es que se construyen los arcos dramáticos que atravesarán los personajes: sobre las repercusiones, no tanto del accidente en sí, sino de las reacciones frente al evento. Lo interesante de Turist es que la película misma parecería adaptarse a las formas de una avalancha: el conflicto comienza primero como una pequeña molestia, una astilla que interfiere con la fluidez del relacionamiento de la pareja, pero pronto crece y se torna más y más grave e ineludible, destrozando todo en su camino. Este es mi aspecto favorito de la película, los tiempos y ritmos. Está dividida en capítulos que son simplemente segmentaciones por cada uno de los días de la vacación: comienzan con un montaje musicalizado por un allegro irónico y pronto se convierten en planos estudiados y tomas largas, encuadres decapitantes, escenas que alternan entre un rostro en medio de la espesa blancura y el silencio que de repente es quebrado por la maquinaria de la telesilla o ruidosos momentos compartidos en el baño, donde vemos a los personajes sentados en el w.c., secándose, o cepillándose los dientes, el único lugar donde parecen actuar con naturalidad y sin pretensiones. La fotografía de Wenzel es sencillamente impresionante: las escenas para el recuerdo son demasiadas para enumerar, pero quiero destacar una secuencia en que desaparece una figura en la blancura de la nieve solo para volver a aparecer minutos después, primero como un punto negro irreconocible y luego adquiriendo tamaño y forma; es una secuencia hermosa e inolvidable.

La secuela del accidente, que al principio es descaradamente ignorado, se empieza a colar por entre la dinámica de pareja, inicialmente en una cena con una pareja amiga tan incómoda de ver que casi no la soporto y luego convirtiéndose en el tema único de conversación. Incluso luego de charlas y perdones falsos, vuelve a surgir como una herida mal curada, contaminando todo lo que toca. Ya más adentrada en la historia, aparece un amigo del padre con su noviecita veinteañera; cuando los vemos por primera vez, parecen felices y contentos con su relación, pero tras compartir una velada desastrosa con los afectados, la avalancha parece cobrar otras víctimas. Los conflictos que se agravan y agravan parecen no tener solución, pero es mediante la farsa que se acercan a algún tipo de resolución (rimé, opa). Pero además de ser un buen estudio de lo que significa la confianza en la pareja, la película aporta un fascinante comentario sobre los roles de género y la aún fuertemente arraigada heternormatividad que rige en muchas parejas.

forcemajeure03

Hay muchas cosas interesantes en Turist. La ambientación en el exclusivo centro turístico en los Alpes de Francia es fascinante y novedosa: debido a que fue filmada en locación, la excelente fotografía aprovecha tanto el interior del hotel con su diseño minimalista, y sus pasillos siempre desiertos e inquietantes, y tomas fascinantes de la inmensidad de las montañas y la omnipresencia de la nieve. El tono elegido es el de la sátira, pero es un humor tan negro y ácido que desafía hasta a los más cínicos. De hecho, no me provocó casi risa, sino más bien una sensación mezcla incredulidad y desdén, pero todo teñido de la más intensa fascinación. La película se ve con el hipnotismo con que se presencia un desastre, un accidente de tránsito, un tren descarrilándose. Es intensa pero fría, incisiva pero desapegada. De vez en cuando pide algo de nosotros, que le dejemos pasar algo que no convence demasiado, y el final es un poco demasiado conveniente, pero en general se trata de una película inteligente, bien actuada y estelarmente fotografiada, que incluso luego de pasados varios días, permanece en el subconsciente.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3630276/