Whiplash (2014)

Título en español: Whiplash: música y obsesión (ahí va, la otra común es dejar el nombre en inglés y agregarle una aclaración pedorra a continuación de dos puntos)

Yo no les puedo explicar la adrenalina con la que me dejó esta película. Fue como si hubiera visto una muy intensa película de acción o de suspenso, pero nada que ver. O quizás sea mejor compararla con esas películas de deporte en las que el personaje principal, o el equipo en el que participa, entrenan y luchan hasta la muerte por vencer en un campeonato o clasificar en una competencia y ya hacia el final son tantas las ganas de verlos triunfar que cualquier otro resultado nos devastaría. Una especie de Rocky pero centrada en el mundo de la música, más particularmente del jazz. Es un filme que va in crescendo desde que empieza hasta que termina y lleva el ritmo tan eficazmente que más que director de cine, el realizador Damien Chazelle parecería ser el conductor de la orquesta.

Whiplash-5547.cr2

Una de mis cosas favoritas de Whiplash es lo ceñido del guión: la película comienza con el joven estudiante Andrew practicando batería en la escuela de música más prestigiosa de los Estados Unidos. El profesor Fletcher, interpretado por un excelente J.K. Simmons, lo escucha y le ve algo de potencial, y a partir de esto comienza una relación entre profesor y alumno que será el impulso motor de toda la película. Poco después de este encuentro, Andrew es invitado a participar de la banda de Fletcher, al principio como alterno de baterista, y luego luchando por quedar como el principal. Lo vemos vivir, sudar y sangrar jazz; cuando no está destrozándose las manos en la sala de ensayo practicando con los clásicos, está escuchando a su héroe Buddy Rich (un baterista conocido, entre otras cosas, por su mal carácter): toda su existencia se basa en torno a ser uno de los mejores músicos de jazz que el mundo haya visto. Pero su enfermiza ambición es contrastada violentamente con las brutales exigencias del profesor, que lo conducen a extremos completamente insalubres. La dinámica entre profesor y alumno, que en tantas otras películas recae en el exigente pero bienintencionado profesor y el improbable vencedor pero talentoso alumno, aquí se torna un poco más oscuro, y nuestros protagonistas, en particular el profesor Fletcher, son seres con cualidades un tanto menos admirables.

El guión no se esfuerza por esconder que el camino a la perfección es extremadamente escabroso. En el caso de Andrew, interpretado por un fantástico Miles Teller (a quien había visto en Aquí y ahora y que ya me cae muy bien, y a quien vemos tocar él mismo en muchas escenas), vemos cómo afecta su vida personal en cuanto a que no hay nada que se pueda anteponer ante él y su desarrollo profesional. A su vez, lo vemos luchar contra la apatía de una familia que recae un poco en el estereotipo “pro deportes, el arte poco importa”; un aspecto al que le falta un poco de desarrollo pero no molesta demasiado, sino que sirve para mostrar la soledad y aislamiento de Andy. No hay nada ni nadie más importante que su triunfo y no hay nada ni nadie que pueda acompañarlo en el sentimiento. Ni siquiera sus compañeros/colegas (nótese que sería imposible decir amigos), cuyas relaciones están contaminadas de la más ensañada competencia. ¿Quizás el profesor lo entienda? Quizás sí, pero sus métodos que van desde el abuso verbal hasta el físico y la más cruel manipulación psicológica no contribuyen en absoluto a crear un entorno saludable para permitirle a Andy (o a cualquier otro miembro de la banda en realidad) un sano crecimiento. Pero a pesar de sufrir la dominante y opresiva personalidad de Fletcher, Andrew jamás se convierte en una víctima patética de su abuso, y es esto (y las excelentes actuaciones de los protagoinstas) lo que hace al guión un gran triunfo. No es que no sintamos lástima o empatía por las vivencias de Andrew, hay algo de eso, pero más destaca su espectacular determinación y su progresiva y fascinante actitud desafiante frente a Fletcher.

Gran parte de la película son escenas en salas de ensayo o actuaciones en vivo; escenas de práctica y de música. Como alguien a quien le gusta mucho el jazz, no puedo decir qué efecto tendría en personas a las que no, pero me aventuro a decir que el director hace tan bien su trabajo que la película permanece altamente cautivadora para incluso los menos fanáticos. Es fascinante pensar en lo importante que es el dominio del tempo como elemento dramático en la historia y lo increíblemente preciso que lo es en la ejecución del filme: la edición aquí es espectacular, y como mencioné más arriba, la película crece y crece, sus niveles de intensidad transpirando por la pantalla y colándose por nuestro cuerpo, pegándonos completamente a la pantalla, creciendo de manera progresiva y segura, inexorablemente, hasta llegar a un clímax que es literalmente tanto agotador como magnífico.

Whiplash2

En conclusión, Whiplash es de lo mejor que he visto en los últimos tiempos. Tiene un guión extremadamente inteligente, que a pesar de que parece seguir la cansada fórmula de “joven talento puliendo su arte” no recae en el cliché ni es enteramente predecible, sino que sorprende y desafía hasta el espectador más cínico. Hay algunas cositas que quizás, asentada la euforia que me produjo verla, me rechinarían un poco, pero que ahora no puedo ni pensar en ellas porque la película me golpeó en lo más visceral, y es este, queridos lectores, el tipo de cine que más me gusta en la vida. Teller y Simmons desbordan pasión y una química explosiva en roles que a uno, lo convertirá en una joven estrella prometedora, y al otro, lo consagrará como un gran talento y por qué no, quizás un ganador de Mejor Actuación de reparto Masculina en más de una ceremonia de premiaciones. Pero la película entera merece de los mejores elogios, y en particular, merece ser vista por todos quienes gustan de cine que se siente en cada rinconcito olvidado del cuerpo.

Veredicto: 9/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2582802/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s