Minireseñas: El calvario de los guardianes sobrevivientes

Guardians of the Galaxy (2014)

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Título en español: Guardianes de la galaxia

Comienzo este comentario admitiendo mi entusiasmo por las películas de superhéroes. Hay algo sobre el honor, heroísmo y el deber a gran escala conjugado con capas y disfraces que simplemente me puede, qué sé yo. Esta es otra producción de Marvel, la productora subsidiaria de Disney que recientemente lanzó las sagas de ThorCapitán América Iron Man. En este caso, la historia es un poco mas novedosa, ya que no se ha lanzado y re-lanzado múltiples veces como sucede con otras. En un universo habitado por múltiples especies intergalácticas, uno de los últimos humanos, el criminal de poca monta Peter Quill (el amoroso Chris Pratt que se polenteó muy agradablemente para convertirse en la terrible combinación de bombonazo con un gran sentido del humor) se une a otros diversos criminales para evitar que el villanísimo Ronan destruya el universo con la ayuda de una orbe misteriosa. Digo, ni que fuera tan importante la trama: siempre son la misma premisa con sutiles variaciones en los poderes y habilidades de los héroes y de los villanos y generalmente siguen la trillada seguidilla de “no-lo-vamos- a-lograr-pero-esperen-si-hacemos-esto-supremamente-heroico-y-nos-sacrificamos-por-el-bien-de-la-humanidad-aunque-no-termine-siendo-necesario-lo-lograremos. Pero eso es bastante irrelevante cuando el guión del también director James Gunn está repleto de humor para todos los gustos y cuando la banda sonora es una deliciosa playlist ochentosa con la cual el protagonista exprime la nostalgia de su infancia en la Tierra. El maquillaje, vestuario, producción de arte y efectos visuales son estelares (soy tremenda, ¿eh?) y Pratt prueba que tiene suficiente carisma para llevar una película en sus hombros, pero el resto del elenco está muy bien también. Amé especialmente a Drax con su inhabilidad para entender metáforas y me morí de amor con el árbol humanoide Groot. Por momentos se adentra en territorio demasiado dramático para el tono usualmente ligero de la película y rechina un poco, pero en general, esta película es la definición de diversión.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2015381/

Calvary (2014)

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Título en español: Calvario

Calvario no pierde tiempo en presentarnos su premisa. Comienza con nuestro Padre protagonista tomando una confesión en la que el que se confiesa lo amenaza de muerte, advirtiéndole que cumplirá con su promesa en exactamente una semana. Tranqui. En el interín de esa semana, el Padre James, interpretado por un Brendan Gleeson en un excelente despliegue de sus talentos, intenta continuar con su vida aferrándose a sus principios, a pesar de que la visita de su perturbada y emocionalmente desequilibrada hija y la exagerada variedad de problemas que tienen sus parroquianos se lo hacen muy difícil. Ambientada en un pequeño pueblo de Irlanda, es difícil creer que la reducida población de la iglesia de James pueda estar tan azotada de pecados bíblicos, pero la película no esconde su fuerte predilección por el simbolismo. El Padre es, además, un personaje fascinante, porque no tuvo una vida enteramente devota a la religión, sino que siguió un camino más tradicional y laico, constituyendo una familia, y toda la cosa, hasta que tras la muerte de su mujer decide dedicar su vida a servir a Dios y, por defecto, a la Iglesia Católica, con todo lo que ello conlleva. El hombre que lo amenaza había sido una víctima de abuso sexual de un Padre en su infancia, y quiere hacer pagar a la institución que lamentablemente va a ser representada por James. La duda se cuela por todos lados, pero James se mantiene fiel a sus creencias y se prepara para el sacrificio final. Algunas porciones del guión del escritor/director John Michael McDonagh no son tan convincentes, pero visualmente es espectacular y mantiene una atmósfera inquietante y perturbadora de principio a fin. La película fue presentada como una comedia negra, pero el humor en general fue demasiado oscuro para mi gusto, y a menudo chocaba torpemente con las escenas más trágicas del filme. Pero al final de cuentas, Calvario es una película intensa, interesante y atrapante, y en su corazón el Padre James presenta una perspectiva justa, empática y hermosa sobre la moralidad de nuestros tiempos.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2234003/

Lone Survivor (2013)

Lone Survivor

Título en español: El sobreviviente

Meh. Me gusta Mark Wahlberg y me generan una mezcla de curiosidad y desconcierto las múltiples variedades de soldados, armas, tácticas y cagadas que se manda el ejército estadounidense, pero esto terminó siendo demasiado patéticamente grandioso, tomándose todo muy en serio y fracasando en el proceso. Se trata del soldado de los SEALS Marcus Luttrell, que junto con un equipo reducido tienen la peligrosa misión de encontrar y/o matar a un poderoso líder del Talibán. Ya la vieron. La película comienza con un montaje de escenas reales de los feroces entrenamientos que debe hacer esta sector del ejército y sigue con la casi inexistente presentación de los personajes principales (además de Wahlberg haciendo de Luttrell, están Emile Hirsch, Ben Foster y Taylor Kitsch), los cuales pronto se ven en medio de su importantísima misión. Pero ni bien comienza la operación, se les presenta un dilema moral complejo: mientras intentan pasar desapercibidos al acercarse a su blanco, se topan con unos pastores y deben afrontar la difícil decisión de dejarlos ir y arriesgarse a que informen sus locaciones o matarlos cuando no hay evidencia de que sean parte del bando enemigo. No les voy a contar qué deciden, pero es una película americana sobre soldados americanos, no sé qué pretenden. Poco después, la película deviene en una locura de acción gráfica, adrenalínica y casi carente de tensión, pero muy bien producida (en particular el sonido). Como pueden adivinar por el título, hay muerte, lo que significa que también hay un desfile de escenas solemnes y despedidas que pretenden ser emocionantes pero son presentadas de forma tan exagerada que producen el efecto contrario. Y finalmente, la tercera porción de la película apunta a nuestro lado más sensible y manipulable, utilizando tretas como niños adorables y locales “buenos”. En fin, a pesar de ser basada en hechos reales, la película tiene una visión tan simplista de todo, el guión es realmente tan básico que debe estar dirigida al mismo público de la espantosa FrancotiradorEn conclusión, es exagerada en lo básico y básica en lo que realmente importa; aporta cero a la discusión de una de las guerras más fútiles en que se ha visto involucrado los Estados Unidos, pero a pesar de sí misma, tiene alguna que otra escena decentemente lograda. Mirar bajo su propio riesgo.

Veredicto: 4/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1091191/

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Mandariinid (2013)

Título en español: Mandarinas

Dentro del género del cine bélico, han habido diversos ejemplos: tenemos películas más efectistas e inclinadas por la figura de un noble y/o atormentado héroe, un claro ejemplo reciente la desagradable Francotirador de Clint Eastwood; tenemos otras más concentradas en mostrarnos las batallas y las desgarradoras escenas que viven los soldados en los momentos de plena acción de las guerras, como es el caso de Pelotón de Oliver Stone; otras optan por explorar las psicologías perturbadas de los veteranos de guerra como en El francotirador de Michael Cimino y otras en las dificultades que se presentan al volver a la normalidad, como en el excelentísimo clásico Los mejores años de nuestras vidas de William Wyler, y luego están películas como Mandarinas, que parecen más alejadas del lío de un campo de batalla, pero que presentan los efectos de la guerra desde otro punto de vista, desde una aproximación más distante, sí, pero también más humana. Una de mis favoritas de este estilo es la excelente gema de Ingmar Bergman: Vergüenza, pero esta muy buena película estonia es otro gran ejemplo.

Mandarinas se ambienta en el cargadísimo contexto de la guerra civil de Georgia de principios de los 90’s, ocasionada por conflictos devenidos de las diferencias étnicas entre la diversa población de la región de Abkhazia. Cuando estalló la guerra, los estonios de una pequeño pueblo rural de la región volvieron a su país, excepto Ivo, un abuelo que se dedica a la carpintería y que vive mayoritariamente de la construcción de cajas para la transportación de mandarinas; y Margus, que insiste con terminar la cosecha de esta fruta de la temporada, ayudado por Ivo. Parecen ser los únicos que permanecieron en el pueblo, hasta que el silencio del abandono es interrumpido de pronto por un encontronazo entre partidarios de ambos bandos (los separatistas Abkhazianos y los pro-gobierno de Georgia) que deja a todos los participantes muertos, exceptuando a uno de cada bando, que quedan gravemente heridos. Uno es Ahmed, un mercenario checheno luchando por los Abkhazianos y el otro es un soldado georgiano llamado Niko. La gran compasión de Ivo lo impulsa a llevarlos a su casa y cuidarlos hasta que vuelvan a la salud, pero convivir bajo el mismo techo no será una tarea fácil para estos encarnizados enemigos.

mandarinas estonia

Con una trama como esta, es fácil ver por qué esta película me conmovió tanto. Pero más allá del esqueleto de la historia, Mandarinas no sería nada sin la hermosa autenticidad de sus personajes y lo orgánico que siente el relacionamiento de uno con el otro: a pesar de que al principio está lleno de tensiones originadas por la promesa mutua de los enemigos de matarse una vez que se recuperaran, ambos aceptan respetar el hogar de Ivo y no ejercer ningún acto de violencia mientras estén en su casa. Como es de esperar, poco a poco empiezan a dejar de ser una figura anónima enemiga, y sus humanidades empiezan a hacerse cada vez más evidentes, poniendo de manifiesto de una forma extremadamente sencilla, lo absurdo de los conflictos bélicos. Para que un soldado pueda cumplir con su labor, es necesario deshumanizar al enemigo, y bajo la mirada atenta y compasiva de Ivo, Ahmed y Niko comienzan el proceso de re-humanización, y esto es algo verdaderamente hermoso de ver. Y sin embargo, la película nunca recae en el sentimentalismo barato al que nos expondría un director como Steven Spielberg (ningún extraño a las películas de guerra), gracias a la excelente pero discreta dirección de Zaza Urushadze, quien entiende que la historia habla por sí sola y no cede a las tentaciones de manipularnos emocionalmente.

Gran parte del éxito de la película recae en la maravillosa labor de nuestro protagonista Ivo, interpretado por Lembit Ulfsak. Ivo es un hombre de pocas palabras, fuerte pero sensible, sencillo y sabio, resuelto, valiente y noble, sin dejar de lado un sentido del humor seco pero agudo. Ulfsak parece entender completamente al personaje y lo habita con soltura y naturalidad. Y creo que es su calma empatía y humanismo lo que me enamoró de la película, es un hombre elevado por sobre el resto, pero sin ningún dejo de arrogancia, un hombre que vivió en carne propia las desgracias de la guerra, la pérdida y la distancia de sus seres queridos, y aunque el guión no explora con profundidad ninguna de estas cosas, es una dimensión palpable y definitoria del personaje. El resto del elenco también hace un excelente trabajo de balancear los distintos matices y rangos de emociones que afectan a sus personajes, y todos son vistos con la mirada llena de compasión del director.

mandarinas georgia

En definitiva, Mandarinas es una película de guerra: la trama y los personajes existen e interactúan dentro y gracias al contexto bélico que los rodea, pero también es mucho más que esto, Mandarinas es una película anti guerra. Con extremada sencillez y sin ningún asomo de artificio, el mensaje del filme queda más que claro: la guerra es un sin-sentido. Editada a la perfección para lograr una atmósfera tensa y claustrofóbica, pero también rica en emociones, la película trasciende cualquier artificialidad para llegar a lo más profundo del espíritu humano, a aquella parte de nosotros que reconoce en el otro a una persona con identidad propia, con su historia y aquí me gustaría decir con sus miedos y esperanzas pero tengo miedo a sonar muy cliché, y sería una injusticia describir a este excelente filme con términos tan trillados, pero creo que ustedes me entienden. Para todos aquellos que todavía se intimidan un poco con las películas extranjeras que suenan tan seria, quiero dejar bien en claro un par de cosas: Mandarinas es extremadamente entretenida, la historia es atrapante y conmovedora, y justamente trata de trascender nacionalidades y fidelidades geográficas, nos habla a nuestro lado más humano y la comunicación es fluida, porque además de tener momentos conmovedores, también hay mucho humor, bastante tensión, y por sobre todas las cosas, un montón de empatía. Con apenas una hora y media de duración, el tiempo vuela pero la historia permanece. A verla.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2991224/

10.000 Km (2014)

Esta es una película que me da mucho gusto reseñar en mi blog, y es que al día de la fecha, muy pocas personas la han llegado a ver. Esto me coloca en un lugar interesante en el cual tal vez pueda contribuir -si bien minúsculamente- a que le llegue a más personas. Creo que todavía tiene una serie de festivales latinoamericanos por recorrer, pero quizás sufra un injusto destino de pasar a ser uno de los miles de grandes filmes que nunca llegan a trascender a las masas, y eso sería un desperdicio. En fin, es una producción española, una de las preseleccionadas para competir por Mejor película extranjera en los pasados Óscars, pero que perdió ante Vivir es fácil con los ojos cerrados como representante por su país. Es el debut en largometrajes de Carlos Márques-Marcet, y si sirve de indicación para lo que le espera su carrera, le augura un excelente futuro como doble amenaza de director y escritor.

10-000-km película natalia tena

La película es protagonizada por Natalia Tena (también conocida como Osha, la salvaje amiga en Game of Thrones y Tonks en la saga de Harry Potter) y David Verdaguer, y a ellos se reduce su elenco. El filme retrata un año de la pareja de Alex y Sergi y decide ofrecernos un foco súper cerrado que se centra únicamente en estos dos personajes. El comienzo es una toma larguísima de 23 minutos en que conocemos a la pareja en un momento de inusitada intimidad: empieza por una escena de sexo sin ningún dejo del pudor al que nos acostumbra el cine más hollywoodense, seguida de una charla sobre su deseo de tener hijos y continúa con las idas y venidas de ambos por el apartamento, para culminar en una importante noticia que recibirá Alex: la vemos abrir un email mientras Sergi está fuera de pantalla duchándose, vemos su reacción silenciosa y luego la revelación de su contenido en la mesa de desayuno. Alex fue invitada a Los Angeles con una beca completa para trabajar durante un año en un proyecto fotográfico. Sergi recorre todo el espectro de reacciones sin interrupciones, desde el alegre festejo inicial hasta las dudas y la final resignada aceptación de lo que sabe hará muy feliz a su pareja. Culminados estos 23 minutos, aparece el título en pantalla y luego lo que venía siendo una fotografía fluida e intinterrumpida, se convierte en una narrativa fragmentada y descontracturada.

Lo que sigue es una serie de viñetas acompañadas de títulos con la cantidad de días que llevan separados, Sergi todavía en su antiguo apartamento compartido de Barcelona, y Alex en su nueva residencia de Los Angeles. El guión, que a pesar de la temática está salpicado de muchos momentos de humor, nos presenta con algunos de los problemas que viven las parejas a larga distancia; no es una historia demasiado original, pero creo que ya aprendimos a prescindir de exigir historias nuevas y logramos a sentirnos satisfechos cuando alguien viene y la cuenta bien. Y Márques-Marcet hace precisamente esto: utilizando un sinfín de recursos tecnológicos para acercar su distancia, los protagonistas se comunican vía email, mensajes de texto, Skype, y hasta recorren juntos lugares en Google Maps. Este recurso altera lo que había comenzando siendo una fotografía natural y sin cortes, para convertirla en una serie de imágenes dinámicas y visualmente interesantes, unidas por un excelente trabajo de edición.

El elegir concentrarse únicamente en nuestros dos protagonistas tiene efectos contradictorios: por un lado, el guión, desprovisto de distracciones, logra conectarnos rápidamente con los personajes y explora su relación desde amplios puntos de vista, pero por otro lado, entendemos que ambos están viviendo sus vidas por fuera de la relación, por fuera de sus apartamentos, pero nunca lo llegamos a ver, y esto nos priva un poco de conocerlos mejor como seres autónomos, alejados de la pareja. Si bien la exploración de su relación y la dinámica de pareja se siente extremadamente sincera, los personajes tienden a ser más símbolos que personas enteras, personalidades neutrales donde podemos insertarnos a piacere, para lograr una mejor conexión con el material. No menciono esto como una crítica, no necesariamente, pero cabe preguntarse qué habría sido de la película si el director hubiera decidido adentrase un poco más en las personalidades únicas de sus protagonistas. De cualquier forma, tanto Tena como Verdaguer se entregan tan completamente a sus interpretaciones que es fácil perder de vista esta última casi queja. El director encontró un par de excelentes actores, y hace bien en depender tanto de sus rostros en excelentes primeros planos para vendernos la historia. Es más, la química que hay entre ellos es magnífica, tanto en las escenas de intimidad física del comienzo del filme, como cuando los vemos interactuar pantalla a pantalla, y aquí me gustaría mencionar una de mis escenas favoritas del año pasado: un baile a distancia, computadora a computadora, con este temón de The Magnetic Fields.

10000 km película natalia tena Márques-Marcet

¿Cómo más convencerlos de que busquen esta pequeña gema? Márques-Marcet tomó un tema que a mediados de la segunda década del siglo XXI ya no es ninguna novedad, pero jamás antes lo había visto tratado con tanta naturalidad. Es fácil sentir empatía por ambos personajes y la película jamás toma partido por uno u otro, logrando transmitir las dificultades de la situación en la que se encuentran ambos. No solo nos provoca cuestionarnos qué haríamos en su lugar, sino que ofrece interesantes reflexiones sobre la importancia de la presencia física, sobre las difíciles decisiones que debemos tomar cuando encaramos nuestra vida más como un conjunto de personas que como un ser independiente y por sobre todas las cosas, sobre la naturaleza de la “conexión”; ¿qué significa, después de todo, cuando dos personas están conectadas? Dirigida con certeza por el español debutante, protagonizada con pasión por sus dos actores, fotografiada con esmero y logrando un ritmo deliberado y seguro, es fácil concluir que 10.000 Km es una muy buena película, y me haría muy feliz si por haberle dedicado un espacio acá, al menos un par de personas se animan a buscarla y verla.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3114132/

Minireseñas: El juez de alma salvaje y violenta

A Most Violent Year (2014)

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Título en español: El año más violento

Esta película tenía el potencial para ser maravillosa, pero lamentablemente se queda medio corta. El guión del escritor/director J.C. Chandor, el mismo de El precio de la codicia, gira en torno a una temática que de nueva no tiene nada, sobre un inmigrante tratando de alcanzar el sueño americano en la violentísima Nueva York de principios de los 80 (específicamente el año 1981, estatísticamente uno de los años con mayor registro de crímenes violentos en la historia de la ciudad), mediante la expansión de su negocio de petróleo en un clima agresivo y peligroso. Pero si bien es una temática a la que estamos acostumbrados, tiene un enfoque especial que le aporta un poco de personalidad a la vez que la torna quizás un poco demasiado distante para ser completamente efectiva. En lugar de poner todo su énfasis en la trama, la película se siente más como un estudio de personajes, principalmente de su protagonista, Abel Morales, interpretado por Oscar Isaac con una quieta intensidad que es fascinante de ver, y su mujer, Anna, una Jessica Chastain efectiva en un papel un tanto desagradable. A la vez que Abel, un hombre carismático pero con convicciones fuertes, intenta comprar un terreno que contribuirá con el crecimiento de su negocio, debe manejar la epidemia de robos a sus camiones que lo están atacando por distintas partes de la ciudad. Es un territorio escabroso, lidiar con los competidores mafiosos, y con un fiscal de distrito (interpretado por quien hizo de King en Selma) que parece determinado a demandar a Morales por diversos crímenes de evasión de impuestos. Es una película rara, porque a pesar de tener una estética bastante lograda y mantener una tensión casi constante durante toda su duración, continuamente nos está transmitiendo la sensación de que en cualquier momento esa intensidad acumulada va a tener un escape, delicioso, necesario, pero esto jamás llega. Por eso, a pesar de ser un buen thriller con más de un aspecto interesante, especialmente la impecable actuación de Isaac, termina dejando gusto a poco.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2937898/

The Judge (2014)

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Título en español: El juez

Cuando uno dice “esa película es muy Hollywood”, esto es exactamente a lo que se refieren. El director David Dobkin, el que nos dio Los rompebodas, una de las pocas comedias chotas que de hecho me hicieron reír, vuelve acá con una película de un abogado exitoso (cómo les gusta a los yanquis el estereotípico abogado estrella, ¿eh?) quien vuelve a su pueblo de la infancia para el funeral de su madre y luego se ve forzado a quedarse a defender a su padre, un juez local, de una acusación bastante grave que hicieron contra él. El problema es que Hank, interpretado por el siempre carismático Robert Downey Jr., se había desentendido completamente de su familia, especialmente del juez, su padre (Robet Duvall en una actuación sensible y hermosa, que más que nada me deprimió por ver su talento desperdiciado en películas de este patético calibre) tras una pelea que tuvieron hace años. Además tiene dos hermanos, el mayor Glen (Vincent D’Onofrio), un ex-atleta estrella cuya carrera se vino en picada tras un accidente reduciéndolo a un macho simplón y Dale (Jeremy Strong), su hermano menor, quien tiene algún tipo de autismo y que requiere de alguien que le supervise la vida. Por supuesto en el pueblo no puede faltar su antigua novia (la capa de Vera Farmiga) que no solo está divina, sino que sigue soltera y dispuesta. En fin, la película, muy larga para ser básicamente una seguidilla de clichés predecibles, combina las dinámicas familiares y la re-conexión de Hank con su padre y las escenas en el juzgado, donde Hank hace alarde de sus habilidades de litigante. Las primeras son más efectivas que las segundas, si bien ambas sufren de ser considerablemente manipuladoras. Lo que la termina salvando es el siempre confiable Downey Jr., cuyo magnetismo aligera las pesadas dos horas y media, y en especial la destreza de Duvall, que es por momentos severo y rígido, y por otros vulnerable y humano, logrando una de sus mejores actuaciones de los últimos tiempos. Lástima que la estrella de El padrino trabaje ahora con material tan por debajo de sus talentos.

Veredicto: 5/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1872194/

Wild (2014)

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Título en español: Alma salvaje

La premisa de Wild es algo que en teoría me atraería como pocas: trata de una joven mujer que recorre cerca de 2.000 km a pie, mochileando la “Pacific Crest Trail”, un camino que recorre una porción del oeste de los Estados Unidos entre desiertos y montañas. Su motivación para realizar tal hazaña es de naturaleza terapéutica, tras el golpe que fue la muerte de su madre y su caída en las drogas y un estilo de vida duro como es el del heroinómano, busca la caminata como una vía de escape y como forma de purgar sus demonios. La historia de Cheryl está basada en las memorias de la Cheryl original, adaptada para la pantalla por Nick Horby y dirigida por Jean-Marc Vallée, el mismo de Dallas Buyers Club. Si bien estos no hicieron un mal trabajo -la película permanece consistentemente aceptable- no lograron nada demasiado destacable, a parte de la actuación de su protagonista Reese Witherspoon, que está muy en forma, y su madre en los flashbacks, Laura Dern, en una actuación etérea y hermosa. Me hubiera gustado ver este tipo de material en manos de un director más poético, ya que gran parte de la película la pasamos en medio de lo salvaje y la naturaleza, o al menos alguien con un poco más de introspección. Los realizadores mechan escenas de la caminata y la dura vida de Cheryl en su solitaria empresa, con escenas de Cheryl y su madre, o su dura vida en su amorío con las drogas y el “rock and roll”, que compartió a medias con su ex-marido Paul con quien continuó teniendo una relación de aceptación bastante linda. Pero el mayor problema de Alma Salvaje es justamente ese afán por mostrar todo, esa obvia manipulación por acentuar el logro físico y espiritual de Cheryl por contrastarlo con su antiguo estilo de vida. Este mecanismo no solo es cansador, sino que suena falso y superficial. Hubiera preferido prescindir de la mayoría de estas escenas, y concentrarme en la presente transformación de la que supuestamente somos testigo. Obviamente, una película como esta es enteramente predecible, pero no tenía por qué ser tan completamente superflua.

Veredicto: 5/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2305051/

Fifty Shades of Grey (2015)

Título en español: Cincuenta sombras de Grey

Escribir un comentario sobre esta película se siente mucho como darle patadas a un muerto; ya se ha dicho mucho sobre este desperdicio de celulosa, y nada de ello bueno, pero nadie quiere sentirse que se quedó afuera, así que aquí va mi humilde opinión. Como todos probablemente ya saben, este fenómeno de la cultura (qué dolor utilizar esta palabra en esta reseña) popular vio sus orígenes en nada más y nada menos que la otra saga de dudosa calidad pero inmensa popularidad de nuestros tiempos: Crepúsculo. Como ha pasado con otras historias antes de ella, especialmente en el género de Young Adult (adultos jóvenes), los libros de Crepúsculo inspiraron a un montón de pseudo-escritores a producir toneladas de fan fiction (ficción que construye sobre personajes y universos existentes para continuar la historia que los autores crearon, pero que no forma parte del canon real de las sagas). Tras finalizar la lectura de la trilogía de Crepúsculo, E.L. James comenzó su propia fan fiction que terminó convirtiéndose en la trilogía de Grey y que la convirtió en una de las personas más ricas e influyentes de occidente. Bien por ella, supongo.

Cincuenta sombras de Grey gira en torno a la estudiante de literatura Anastasia Steele, la nueva versión de Bella Swan de Crepúsculo, una muchacha virgen de veintiún años que es básicamente un lienzo en blanco sin personalidad ninguna, una carcasa sin vida en la que todas las mujeres de la audiencia puedan acomodarse tranquilamente para dejarse llevar por las aventuras dramáticas que se desencadenarán a partir de su encuentro con Christian Grey, lo que sucede inmediatamente al comienzo de la película. Por hacerle un favor a su amiga Kate, Ana va a las oficinas del joven magnate Christian Grey a hacerle una entrevista. Allí se encuentra con un hombre en extremo buen mozo, misterioso, millonario, en apariencia culto e inteligente, en fin, el top 5 de adjetivos que cualquier mujer bien básica buscaría en su hombre. Los realizadores nos querrían convencer que este primer encuentro está destilando tensión sexual, originada de la química extraordinaria entre estas dos caricaturas de porno barato de los 80’s, así que no debería sorprendernos que una vez terminada la entrevista, el acosador psicótico de Christian le caiga al trabajo de Ana solo porque andaba por el barrio. Explico: visita la ferretería (¡¿qué?!) donde trabaja Ana en OTRO pueblo para volver a verla porque, realmente, ¿quién podría resistirse a una niña-adulta tan cautivadora?

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Después de este acto romántico-acosador, sucede que la abombada de Anastasia se emborracha en un bar junto con sus amigos, uno de los cuales la quiere forzar a besarlo, en una brillante treta del guión para brindarle una oportunidad de ser el héroe a Christian, quien luego de recibir una llamada ebria de Anastasia, rastrea su locación y la va a buscar a pesar de que 1. apenas se conocen; 2. ella le pidió expresamente que NO lo hiciera. Pero, ay, él la salva del amigo violador y la lleva a su hotel y se comporta como un perfecto caballero. Mujeres derritiéndose en sus asientos en 3…2…1. Después de algunas vueltas más, se revelan mutuamente las atracciones que sienten el uno por el otro y Ana descubre las inclinaciones de Grey, un sádico que solo mantiene relaciones de dominación con otras mujeres y que fuerza a todas sus parejas a firmar contratos de confidencialidad y otro sobre la naturaleza de su vínculo sadomasoquista, en donde se enumeraran las actividades que cada una está o no dispuesto a hacer entre otras cosas. Nuestra pobre virgencita Ana no sabe bien qué hacer, naturalmente, ya que tanta es su atracción por Christian pero tan raro se le hace todo. El resto de la película lo pasamos entre las idas y vueltas de su relación, con una Ana entendiblemente confundida y un Christian extremadamente insensible. Se trata de una mujer que no ha tenido ninguna experiencia sexual en su vida, y de Christian solo recibe presiones y más presiones, desplantes de celos y toneladas de insensibilidad. Por su parte, Ana aporta _______ de su personalidad a la modalidad de pareja.

La popularidad de las novelas viene del contenido erótico de las mismas, que alimentó las fantasías de un montón de amas de casas boluditas. Por lo tanto, a pesar de que estaba convencida que la película iba a ser desastrosa, tenía cierta curiosidad por las escenas de sexo. Lo único que puedo decir es que son a-bu-rri-das. Para empezar, la carencia de química entre el tronco de madera de Jamie Dornan (quien está mucho mejor en la serie The Fall con mi amada Gillian Anderson) y la pasmada de Dakota Johnson me provocaba entre lástima y mucha risa, ya que el equipo técnico de director de foto, editor y compositores crearon todo un intento de atmósfera candente en vano. Y además, eran relativamente mansas. Sí, hay algún latigazo aquí y allá, pero la mayoría son vistas a las tetas de Johnson, que está colgada de alguna cadena o atada a la cama, mientras Dornan apenas se saca los pantalones. ¿Bastante machista todo, no?, y además, el público al que va dirigido consiste casi totalmente de mujeres heterosexuales, ¿qué les dejan para sus fantasías si no pueden ver el supuesto tremendo pedazo de miembro que tiene Christian? Más decepciones.

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Un ejercicio interesante a tener en cuenta para analizar el psicótico accionar de Christian Grey y las inexplicables repuestas de Anastasia serían cambiar su atractivo físico por un hombre feo y gordo; o cambiar sus millones por un hombre que apenas logra llegar a fin de mes. Ni siquiera aguardo a escuchar las respuestas de las defensoras de Grey, ninguna elegiría el adjetivo “romántico” para describirlo en ese caso, sino que todas consultarían con su abogado de confianza para pedir una linda orden de restricción. Ah, ¡pero Christian Grey es tan lindo, y tiene un helicóptero! Y pará, no lo juzguemos tan a la ligera, toca el piano hermosamente, y es tan bien leído, no puede ser tan malo, claro, no, no hay psicópatas cultos. En fin, yo qué sé, todo lo que esta película me provocó fue lástima. Porque las fantasías son fantasías, y no hay nada inherentemente malo en ellas, pero aquí las vemos manifestadas y aquí las vemos trascender del rubro de fantasías para convertirse en una proyección de deseos reales de muchas mujeres, no solo de la pobre Anastasia Steele que ya sucumbió ante el peligroso ciclo del abusador doméstico, sino la de todas las que ven y leen esta saga como una representación de sus ideales de pareja. No tiene por qué ser así, chicas.

Veredicto: 1/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2322441/ 

Foxcatcher (2014)

Foxcatcher es otra de las múltiples biopics que se estrenaron el año pasado. No es particularmente destacable en ningún aspecto, pero aceptablemente competente en varios. Para empezar, no tenía idea de la existencia de ninguna de las personas que retrata, y en retrospectiva, tampoco eran personas que me hubieran parecido especialmente interesantes. Pero el trabajo de una biopic exitosa es primero, crear un interés en el sujeto retratado, y segundo, contarlo de forma tal que trascienda el rubro biográfico para convertirse en una buena película en general. Este filme apenas cumple el primer requisito, y no llega ni a acercarse al segundo. No entiendo qué le pasó al director Bennett Miller, quien había empezado tan bien con la excelentísima Capote (esa sí que había logrado trascender del género) y luego nos había entregado Moneyball, que si bien no es un éxito de película, sí era bastante entretenida.

FOXCATCHER Ruffalo Tatum

La película se trata de los Schultz, un par de hermanos estadounidenses que se dedicaron a la lucha olímpica, ese deporte bizarro y homoerótico en que los hombres se toquetean bastante haciendo todo tipo de llaves y poniéndose uno arriba del otro. Ambos Mark y David ganaron medallas de oro por su desempeño en las olimpíadas, pero mientras David (el divino de Mark Ruffalo) es simpático, humilde y feliz por donde se lo ve, Mark (Channing Tatum), su hermano menor, es antisocial, testarudo y visiblemente infeliz, en parte debido a vivir bajo la sombra de su hermano mayor. Mientras se preparan para las Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, Mark es contactado por John du Pont, un multimillonario en extremo excéntrico que está interesado en entrenarlo para la competencia y le propone una oferta imposible de rechazar. Así es que Mark parte para la inmensa hacienda de du Pont, donde tiene su propio chalet todo equipado y donde du Pont instaló un sala de entrenamiento impecable. Todo parece ir muy bien, pero du Pont, interpretado por un excelente Steve Carrell, no es una persona fácil, y junto con la personalidad abombada de Mark, se crea una relación bizarra cuya tensión irá incrementando, en especial luego de que el millonario decide invitar a su hermano mayor a entrenar con ellos, lo que culminará en una situación bastante catastrófica.

En realidad, pensándolo bien, la idea de un choque de personalidades tan raras como lo son estas es fascinante. Creo que podría haberse creado un intenso thriller psicológico y un incisivo estudio de personajes, pero la película calla demasiado, fingiendo sutileza y reflexividad, cuando en realidad es evidente que calla porque no sabe cómo comunicarlo. Hay sugerencias, aquí y allá, de lo que podía haber sido los personajes realmente, almas atormentadas, deseos reprimidos, personalidades débiles, pero todos terminan siendo unidimensionales o incoherentes, y nunca logramos sentir que los conocemos un poquito mejor, más allá de lo anecdótico. Por otro lado, la frialdad del director hace que poco nos importe, y no hablamos de la frialdad de un director como Fincher, cuyo estilo clínico aporta y suma a sus ambientaciones, hablamos de una frialdad que nos aleja emocionalmente de la película y sus personajes y que además aporta muy poco en ambientación, por lo que es imposible crear un interés ni a nivel emocional ni estético.

La languidez de los planos, lo ponderado del ritmo, todo apunta a que hay un punto grandioso e importante que Miller nos quiere comunicar. Quizás sobre el carácter de la riqueza, la forma en que aísla a du Pont, a quien Carrell interpreta de manera tan extraña que nos provoca esa incomodidad que verja entre querer reírnos de él y sentir miedo, porque en su cabeza siempre erguida y su voz calma y suave hay una oscuridad fermentándose. ¿Será la riqueza que lo corrompe? El vacío de tenerlo todo pero nunca acercarse a las cosas importantes de la vida, cosas que David parece obtener con tanta facilidad: amigos, familia, el amor y respeto de la gente en general. Miller se comporta como si estas fueran grandes temáticas, con una solemnidad de quien se siente trascendental en su arte, pero lo que recibimos del otro lado es un mensaje cansado, insignificante y que parece perderse entre los momentos de pausa que pretenden imbuir a la película de una profundidad que no tiene. En querer atribuirle un carácter universal a la problemática de du Pont (¿un carácter americano?), con toda las menciones al patriotismo, a los Estados Unidos, a la guerra, lo que logra es vaciarlo de todo significado. Es una lástima porque la actuación de Carrell es magnífica, su cuerpo un lienzo donde burbujean sentimientos nefastos y podridos, bajo una capa de quietud mórbida y estudiada. Tatum hace lo suyo, y Ruffalo, en el personaje más entrañable de la película, aporta su fácil carisma, que aquí se conjuga perfectamente con su personaje.

SteveCarellFoxcatcher1

Yo qué sé, tengo entendido que muchos compraron el paquetito de película intelectual, intensa, que no subestima a las audiencias, que no les da las respuestas, que juega con la ambigüedad porque nosotros podemos encargarnos de interpretar todo a piacere. No tengo problema con la ambigüedad, al menos no cuando sé que si golpeo la pared, aquí y allá, no me voy a encontrar con un sonido hueco, sino con una buen revoque de capa, tras capa de cemento (o significado). Foxcatcher se siente inflada por todos lados, y sigue esa nueva tendencia que se está popularizando en Hollywood de aletargar el paso y llenar rollo tras rollo de silencio para simular profundidad, pero al llegar a su clímax y tras leer las plaquitas explicativas de los destinos de los protagonistas, no sentí que haya adquirido ningún nuevo entendimiento de la raza humana, ni siquiera de los tres hombres que retrata el filme, salvo, quizás, lo que podría aparecer en el resumen de wikipedia de sus vidas.

Veredicto: 5/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1100089/

American Sniper (2014)

Título en español: Francotirador

Cualquier película con “American” en el título me provoca muchísimo escepticismo, y si además está dirigida por un tipo que se ha inclinado más para la derecha, como lo hizo Clint Eastwood, aún más aprensión me provoca. Y aunque el prejuicio suele ser algo perjudicial para la apreciación de cualquier cosa, en este caso me preparó un poco para lo que se venía, una película cobarde, nacionalista, simplista y hasta ofensiva. Es debatible si el contenido político o el mensaje filosófico de una película debe influir en nuestra consideración de los méritos artísticos del filme, pero es una discusión para otro momento. En el caso de Francotirador, que gira en torno a la guerra en Iraq con todo lo que esto conlleva, creo que había una responsabilidad por mínimo aventurar una postura, pero en lugar de esto, la película se acerca más a un videojuego de tirador en primera persona, prescindiendo de desarrollar a sus enemigos, y hasta a su protagonista, y de esta forma trivializa y glorifica el acto guerrero del francotirador.

AMERICAN SNIPER

El guión de Jason Hall, basado en la autobiografía de Chris Kyle, gira en torno al soldado francotirador de los Navy SEALs del ejército de los Estados Unidos, desde su decisión de enlistarse hasta su retorno del cuarto y último servicio en Iraq, donde fue responsable por 160 muertes confirmadas, convirtiéndolo en el francotirador más letal en la historia entera de los Estados Unidos. El guión de Hall y la dirección de Eastwood están tan ceñidos al protagonista que la película pierde alance por todos lados, prescindiendo de oportunidades para hacer reflexiones morales sobre las acciones del soldado, o de balancear otras perspectivas que incluyan a un enemigo que no se reduzca a una sarta de villanos salvajes sin ningún asomo de humanidad, e incluso prescindiendo de explorar el núcleo familiar de Kyle, compuesto de su esposa Taya, de quien no sabemos absolutamente nada, y sus dos hijos quienes no cumplen ninguna función en la película. Y quizás todo esto no sería tan molesto si la película hiciera un buen trabajo de adentrarse en el psique de Kyle, si lo conociéramos tan a fondo que el filme pudiera satisfacernos desde el punto de vista de un estudio de personaje, pero ni eso. Kyle figura como un hombre en extremo simple, un cowboy que motivado por unos atentados en embajadas estadounidenses en medio oriente, cree que puede dar algo por su país, y así pone en riesgo su propia vida incontables veces a raíz de un sentimiento patriótico, y alguna otra motivación a la que se alude, pero nunca se manifiesta realmente.

Con un guión así, es difícil invertir emociones y entregarse a esta película. Los únicos momentos en que la película se eleva es en algunas escenas de acción, donde el suspenso que crea Eastwood funciona con eficiencia, pero no hay nada más que un interés superficial, y tratándose de una temática tan sensible, es doblemente ofensiva la ligereza con que se maneja. No es una película de superhéroes, donde pedirle profundidad a los guiones sería un despropósito (pero dicho esto, las películas de Batman y hasta las de Spiderman contienen mayores exploraciones psicológicas que esta producción), es una película de un reconocido y condecorado héroe americano, y rendirle homenaje habría sido un estudio inteligente de su persona y de sus circunstancias, y no una celebración de sus habilidades militares y su capacidad para matar, sin ningún tipo de implicancia moral. Porque mostrarlo mientras apunta a un niño sosteniendo una bomba y tomando la difícil decisión de si apretar el gatillo o no, no la hace profunda, no significa absolutamente nada, Clinty. Puede y debe mejorar.

La producción es de su protagonista, Bradley Cooper, quien entrenó tanto físico como voz para convertirse en el soldado tejano. Y la verdad es que es un gran trabajo. Su nominación a Mejor Actor fue un tanto inesperada, porque la película recién se había estrenado, y me había provocado un poco de indignación, porque asumí que era un claro caso de alcahueteo al favorito de la Academia Eastwood y a su nuevo chico dorado, Cooper mismo, pero la verdad es que Cooper desaparece en el personaje y en ningún momento lo vi a él en la pantalla, sino que era Chris Kyle de principio a fin. El resto de los actores apenas tiene sentido mencionarlos porque sus papeles tienen justamente el grosor de un papel, son meramente accesorios del protagonista, utilizados para aportarle más dimensión al personaje, pero que no son nadie en sí mismos. Entre ellos está Sienna Miller a la que parece que delegaron todos los papeles de esposa del año pasado, quien también hizo de mujer de Mark Ruffalo en Foxcatcher y a quien no le están brindando las oportunidades de brillar que se merece.

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En fin, cuando comenzaron los créditos finales de Francotirador y aparecieron imágenes colmadas de banderas estadounidenses celebrando a “la leyenda”, no pude evitar preguntarme si realmente todos los involucrados en la producción veían el mundo de manera tan sencilla. Incluso Eastwood, de quien soy la primera en admitir que no soy fan, se me hacía un realizador un poco más reflexivo de lo que demuestra en esta película. Pero por el contrario, lo que obtenemos es una película completamente ciega, y con esto no me refiero únicamente a lo político, sino a la moralidad del personaje en sí, que podría haber sido explorado desde un punto de vista más humano e individual, y a causa de esto no logra ninguna conexión con la audiencia que no sea, de vez en cuando, un pequeño golpe adrenalínico por ver cómo se desarrolla una escena en el campo de batalla, que sí, están decentemente filmadas, pero están tan desprovistas de humanidad que no impactan más que una película de Michael Bay. Y dada la temática, es una verdadera lástima.

Veredicto: 4/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2179136/