Birdman: or (The Unexpected Virtue of Ignorance) (2014)

Título en español: Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)

Pueden pensar lo que quieran de Birdman, pero hay una cosa que es innegable: esta película es el producto de una visión inspirada, creativa y única, de un director que ha demostrado consistentemente que busca explorar las posibilidades del lenguaje cinematográfico y que ha reunido (como suele hacerlo) un equipo inmensamente talentoso que lo acompaña en el camino. Si hay algo evidente sobre esta película, es la claridad de la visión, el casi tangible cariño para con el material y la originalidad del producto final. Y aquí voy a ser sincera y admitir que por más que es difícil no reconocer la potencialidad de un director como el mexicano Iñárritu (el de Amores Perros, 21 gramosBabel), nunca me terminaba de conquistar porque notaba una insistencia entre densa y pretenciosa en la proyección de sus ideas, pero en el caso de Birdman, esta afectación da lugar a algo que es mucho más gratificador y disfrutable para el espectador: la obvia realización de que estas personas se estaban divirtiendo a lo grande.

Esto se deba, quizás, a que Birdman haya sido catalogada como una comedia, lo cual le permitió a Iñárritu desprenderse de esos intentos de solemnidad que pesan tanto en sus películas pasadas, y le permite una libertad de expresión mucho mayor, y por eso se alza por sobre las otras. El guión, escrito en equipo por el propio Iñárritu y 3 más (incluyendo al argentino Armando Bo), trata de un actor venido a menos, la ex estrella de una saga de acción sobre un superhéroe llamado nada más y nada menos que Birdman, quien intenta recuperar su fama y autoestima mediante el montaje de una obra en Broadway. La obra es una adaptación del cuento corto de Raymond Carver titulado “¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?”, escrita, dirigida y protagonizada por el propio actor llamado Riggan (Michael Keaton). El guión gira en torno a los días previos al estreno de la obra y se ciñe muy ajustadamente a Riggan, siguiéndolo casi constantemente, con una cámara fluida de largos y fascinantes planos secuencias (simulando ser una sola toma continua) que se cuelan por todos los rinconcitos del teatro y que solo lo abandonan ocasionalmente, para acercarnos brevemente a lo que está sucediendo con los personajes secundarios, la familia, amigos y colegas del propio Riggan.

Birdman

Los más importantes (e interesantes) son su hija Sam, interpretada por Emma Stone en un papel de adolescente rebelde y mala onda, que le queda muy bien, pero tampoco es tan merecedor de todas las nominaciones y premiaciones que está recibiendo; una de las estrellas de la obra, Mike, un hombre intenso como pocos, interpretado por un Edward Norton en plena demostración de su inmenso talento; la novia de Mike, Lesley, una actriz debutando en Broadway, interpretada por Naomi Watts que logra demostrar una vulnerabilidad y sensibilidad hermosa en muy poco tiempo; y Jake, el productor, abogado, y mejor amigo de Riggan, interpretado por el capo de Zach Galifianakis. Los elementos cómicos del guión giran en torno a las diversas complicaciones que tiene Riggan para lograr su objetivo, y más secundariamente, a los distintos problemas que tienen el resto de los personajes, que van desde egos desmedidos ocultando problemas de seguridad, hasta adicciones y problemas de autoestima. Aunque la película lidia con temas relativamente serios, lo hace con una naturalidad respetuosa y nunca se torna exageradamente dramática. Para ser sincera, el guión no termina de convencer tanto: algunos de los diálogos son algo torpes y hacia el final parece tirarse un poco para atrás, pero gracias a la decisión del director de aproximarse al material con sentido del humor y un estilo visual más liviano, la película es inmensamente disfrutable, y esta queja se convierte en algo menor en lo que es una muy buena película.

Además de enfocarse en sus personajes, la íntima cámara de Emmanuel Lubezki (uno de los mejores directores de fotografía actuales y de todos los tiempos) nos muestra el detrás de escena del mundo de Broadway y a veces logra algún que otro comentario incisivo sobre la naturaleza del mundo del espectáculo, abarcando tanto críticos, como espectadores, como artistas, pero no opta por ahondar en ninguna de estas temáticas sino más bien en explorar la psicología de sus personajes, en particular la de Riggan. Riggan es un personaje sumamente interesante, acosado por el fantasma de su personaje más célebre (casi literalmente), debatiéndose entre la culpa de no ser un mejor padre, marido, novio, y las ganas de probarle a los demás (y a sí mismo) que es un artista serio, que tiene algo que decir y que aportar al mundo del teatro. Explorando la web me encontré con que muchos la encuentran pretenciosa, pero si bien podría aceptar esta etiqueta para los trabajos anteriores de Iñárritu, Birdman se destaca por no tomarse tan en serio, por dejar que el amor por el cine que tienen sus realizadores se cuele por entre todos lados y nos devuelva un producto hermoso.

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Se trata de una película que fluye y avanza al ritmo de su propio tambor, que toma riesgos que resultan (aunque no tantos como me hubiera gustado) y explora y expande los distintos recursos que aporta el medio. La banda sonora, que me recordó a Whiplash porque consiste principalmente de percusiones, también me acercó al trabajo de Jonny Greenwood en las películas de Paul Thomas Anderson, no tanto musicalmente, sino por el efecto que producen, creando una atmósfera bizarra y desconcertante. Pero el corazón de Birdman es Keaton, él mismo un ex-superhéroe (el primer Batman de las películas de Tim Burton), un actor que hace tiempo había quedado en el olvido, como su personaje, pero que aquí demuestra que aún tiene muchísimo que dar. La suya es una interpretación sincera, vibrante, empática, y domina tanto los momentos de humor como las escenas más conmovedoras. Es un gran regreso para el actor, lo que innegablemente también le aporta una dimensión más profunda a la película. Creo que esta es mi favorita de Iñárritu hasta la fecha, su afán por la multiplicidad de personajes e historias se ve reducido un tanto en torno al protagonista, y su visión cinematográfica, que es siempre interesante, resulta mucho más atractiva para la comedia, por lo que espero que su carrera siga en esta misma línea. En fin, Birdman es divertida e inventiva, y a pesar de perder un poco su camino más hacia el final, en su totalidad está hecha con una fe y cariño por parte de sus realizadores que es imposible no quererla. Ah, y los créditos iniciales son fantásticos.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2562232/

Leviafan (2014)

Título en español: Leviatán

Enfrentarnos al nombre y póster de esta película, un hombre sentado frente al esqueleto de una gran criatura marina, genéricamente llamada leviatán, nos conduce directamente a la reflexión. ¿Qué habrá querido comunicarnos el excelente director ruso Andrey Zvyagintsev con las referencias a esta fantástica criatura bíblica? En la Biblia aparece como un símbolo del mal, una criatura más comúnmente asociada con Satanás, pero principalmente, una criatura indomable (luego asociada con Moby Dick, por ejemplo), una clara señal de la inferioridad del hombre frente a Dios, que fue su creador. Allí en el póster, vemos al hombre, que en realidad es el hijo del protagonista, como una figura insignificante, minúscula. Pero por otro lado, Leviatán también es el nombre de la obra más famosa de Thomas Hobbes, un libro que aboga por el estado absoluto y que es la base teórica de los contratos sociales. Como verán, hay referencias para todos lados, pero no por esto se convierte en algo inaccesible, al contrario, los simbolismos y referencias funcionan como subtexto, pero también hay muchísimo en la superficie que funciona independientemente de aquello.

leviathan

En fin, la película, que según el director es una versión moderna del libro de Job, aquella sección de la Biblia que trata del pobre desgraciado a quien lo azotan numerosas calamidades para poner a prueba su fe, lidia con un hombre sencillo, Kolya, al cual, justamente, lo azotan varias calamidades. Vive con su bella mujer y su hijo adolescente de su matrimonio previo en un pequeño pueblo costero en el noroeste de Rusia, en una modesta comunidad gobernada por un alcalde corrupto y bajo la severa influencia de la Iglesia Ortodoxa. Sucede que el alcalde está interesado en la locación donde vive para realizar una construcción importante, y hará todo lo que está en sus manos para quitársela a él y a su familia. Esta situación desencadena el principal arco dramático del guión, el cual tendrá diversas consecuencias, todas, como podemos esperar, bastante nefastas. Para pelear contra este leviatán de autoritarismo, Kolya llama a su viejo amigo Dmitri, un abogado exitoso que ahora vive en Moscú. Será una lucha entre un defensor idealista, un hombre que confía en las leyes y en los hechos, contra un atacante cruel, abusivo e irrazonable, un tipo que no teme utilizar medidas extremas para hacerse con lo que quiere.

Una de las cosas más interesantes del guión es que, si bien decide bombardear al protagonista con una cantidad importante de desgracias, no se lo presenta como una figura fácil de victimizar. Al contrario, Kolya es un hombre bastante básico, que se nota que ama a su familia pero por otro lado carece de suficiente sensibilidad para notar que la mujer no es feliz, un tipo que bebe demasiado (¡y cómo refuerza el estereotipo de ruso toma-vodka esta película!), un hombre con problemas de ira al que le cuesta controlarse. Esto no quiere decir que cuando las injusticias empiezan a castigarlo, no las veamos como tales, pero por la naturaleza de su personalidad, nunca lo vemos como una víctima patética, nunca se alcanzan tonos melodramáticos (si bien hay un montón de situaciones que se prestarían para eso), los sentimientos tanto de los personajes como de nosotros, los espectadores, son austeros, sobrios, como el paisaje muerto y desolado en donde viven. Y aquí me gustaría resaltar la magnífica fotografía del colaborador fiel del director, Mikhail Krichman, que otorga a las vistas inertes una cierta belleza inquietante, logrando provocar una intensa fascinación por esos paisajes muertos y sombríos.

La película lleva un paso deliberado, lento, pero que va adquiriendo momentum a medida que se complican los arcos dramáticos. Tiene escasa edición y prefiere los planos estáticos y largos, optando por comunicar mediante las excelentes actuaciones de su elenco y el poderoso simbolismo de los panoramas antes que cortes, montajes o una dirección ostentosa. Vivimos los momentos más intensos a nivel dramático fuera de cuadro, ajenos y distantes, pero escuchamos los veredictos eternos de una juez con voz robótica y monótona, y el sermón de un cura amigo del alcalde, ambos muy lejos de tener el afán por la justicia (civil, divina) que deberían estar tan arraigadas a sus cargos, y vemos esto, y no lo otro porque el filme destila cinismo, nos noquea con ácidas críticas a los dos sistemas más poderosos de Rusia, que aquí están encamados en una orgía de corrupción altamente perturbadora.

leviatán

El director se inspiró en una historia real de un hombre en una situación similar en un pueblo de los Estados Unidos. Como verán, su poca fe en las autoridades trasciende límites geográficos. Pero si bien la fe en las figuras de gobierno son inexistentes, ¿qué nos dice sobre la fe en una justicia trans-humana, una justicia divina? ¿Será Kolia capaz de domar al leviatán? Con todo y esto, la película contiene algunos momentos de un humor bien negro, y si bien avanza lentamente, su duración de casi dos horas y medias nunca se torna pesada. Es mucho más ambiciosa que Elena El regreso, los excelentes trabajos anteriores de Zvyangintsev, porque por momentos adquiere un alcance casi épico, pero para todo el realismo que manifiesta, hay algunos giros del guión que no terminan de convencer del todo. Dicho esto, la película es fantástica, cuenta con una de las mejores fotografías del año pasado y ostenta unas hermosas composiciones del maestro Philip Glass. Es parca, reflexiva e intensa, y su final es excelente y memorable, pero muestra una realidad de nuestra insignificancia que resulta bastante deprimente; están advertidos.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2802154/

Minireseñas: El orgullo de los votos de pasión

The Vow (2012)

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Título en español: Votos de amor

Antes de leer este comentario y tomárselo demasiado a pecho, hago una declaración. Este es uno de los tipos de película que menos disfruto en general, y solo la vi porque tenía una abstinencia muy grave de Rachel McAdams (como verán más abajo, tengo un fanatismo importante). Es una comedia romántica, de estas que disfrutan de probar a la pareja feliz con un problema de salud medio grave y ver cómo se las arreglan (si es amor del real, claro). En este caso, tenemos a Leo (Channing Tatum) y Paige (McAdams): vemos cómo se conocen, cómo se encanta y cómo comienzan una vida juntos, casados y enamorados. Son un par de artistas, mentes liberales, espontáneos, llenos de vida, en fin, te venden a la pareja que todos quieren ser. Pero sucede que luego de un accidente, Paige pierde la memoria de este nuevo ser tan copado en que se había convertido, y su último recuerdo es de su vieja vida, cuando todavía vivía con sus padres súper conservadores (Sam Neill y Jessica Lange) y estaba enamorada del chetito sorete Kyle. Así que Leo se ve obligado a intentar reconquistar a su esposa, aunque esta es apenas una sombra de lo que solía ser. Esta película está hecha para llorar, pero en especial, para hacerse con un estándar del amor y de un príncipe azul incluso más irreales que las películas más fantasiosas de Disney. No hay absolutamente nada que destacar más allá de las actuaciones decentes de los involucrados, y en especial, la magia de ver a McAdams brillar en la pantalla. (Ya les dije que era fan.)

Veredicto: 3/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1606389/

Passion (2012)

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Título en español: Pasión

Ay, Brian De Palma, ay. Es el Hitchcock terraja de nuestros tiempos. Qué tipo que me produce sentimientos tan ambivalentes. Es que tiene un estilo increíble, una lenguaje cinematográfico único y personal, instantáneamente reconocible y muchas veces súper interesante, pero lamentablemente casi siempre está puesto al servicio de unos guiones paupérrimos, superficiales, ridículos y hasta insultantes. Este es el caso de Pasión, una película que gira en torno a las ambiciones de dos mujeres de negociosos que compiten por un ascenso. Una es interpretada por Rachel McAdams, aquí representando a las rubias frías que tanto le gustaban a Hitch, una mujer viciosa, psicótica y sádica. En contraposición está Noomi Rapace, algo más sumisa y manipulable en apariencia, pero oh sorpresa que el guión nos depara una dosis básica de giros de tuerca. Nótese que opté por usar los nombres de los actores directamente, porque aquí no hay personajes. Demás está decir que lo absurdo de las vueltas del guión son, en parte, intencionales. Acá se está optando por una atmósfera surreal, narradores no confiables y toda la cosa; además, todo está salpicado del más negro de los humores, pero incluso admitiendo esto, hay límites. Porque aunque De Palma quisiera hacer uno de esos thrillers eróticos y exagerados que tanto le gustan, Pasión nunca se siente lo suficientemente arriesgada: la violencia y el sexo, que podrían haber vendido el absurdo, están bastante recatados, por lo que el espectador no tiene de dónde agarrarse. Los personajes son incluso menos que caricaturas, no sabemos nada de ellos, de donde vienen ni qué los motiva; esto, sumado a la implausibilidad de la trama, resulta en un suspenso muy artificial, porque poco nos importa qué pasará. McAdams está deliciosa en el papel, Rapace increíblemente irritante, la banda sonora de Pino Donaggio es exquisita, y es, más allá de juicios de valor, sumamente interesante visualmente, pero en definitiva, es imposible verla como una buena película.

Veredicto: 4/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1829012/

Pride (2014)

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Por alguna razón, desde que comenzó esta película, no pude evitar pensar que hubiera sido un excelente musical. Hay algo tan alegre, tan dinámico en los ritmos y tiempos que maneja, y los personajes son tan coloridos y entrañables, que fácilmente habría resultado un éxito en ese medio. No me sorprendió en absoluto cuando recién, leyendo sobra la película, leí que estaba siendo adaptada para una comedia musical: ¡un éxito! De cualquier forma, Pride funciona bastante bien así como está. Se trata de la improbable unión entre un grupo de activistas de gays y lesbianas con un gremio de mineros galeses en huelga, durante la huelga nacional británica de mineros en 1984, bajo el duro mandato de Margaret Thatcher. Debido a que la Unión Nacional de Mineros no quería verse involucrada con un grupo LGTB, el grupo activista Gays y Lesbianas Apoyan a los Mineros, liderados por el joven Mark, deciden llevar sus esfuerzos al pequeño pueblo de Onllwyn en Gales, en donde un par de los locales están interpretados por actorazos como Bill Nighy, Paddy Considine e Imelda Staunton . Esto impulsa un montón de giros dramáticos en el guión que están muy interesantes. Lo más lindo, por supuesto, es ver cómo los personajes van desprendiéndose de prejuicios y uniendo fuerzas, ambos grupos unidos por el abuso, y cómo se crea un vínculo sincero entre ambas partes, y en particular, entre varios personajes. Sería difícil saber si en la vida real esto se dio tan así, pero aunque en el filme esté un tanto idealizado, no rechina tanto porque, como venía diciendo, la película en general crea una atmósfera súper festiva y no se disculpa por presentar los hechos con un tinte de romanticismo. Por otro lado, demás está decir que el guión contiene bastantes clichés: el ejemplo más claro quizás sea el homosexual extravagante que conquista a todos con sus pasos de baile (interpretado por un maravilloso Dominic West, muy alejado de su Jimmy McNulty de The Wire), pero a pesar de ser un tanto trillada, siempre se siente sincera. Hay algunos aspectos poco desarrollados del guión (la amenaza del SIDA, el arco de varios personajes, incluyendo uno de los protagonistas, Mark) que la tiran un poco abajo, pero en general, Pride es una película muy divertida, conmovedora y, en particular, hecha con mucho amor.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3169706/

The Theory of Everything (2014)

Título en español: La teoría del todo

Qué sensación extraña debe ser que decidan hacer una película sobre tu vida cuando aún te queda algo por vivirla. Las otras biopics (películas biográficas) que vi recientemente lidiaban con dos figuras célebres (Alan Turing en El código enigma y Martin Luther King en Selma) pero que ya está están fallecidas, por lo que resulta más fácil utilizarlas como inspiración para este tipo de películas dando una opinión más oficializada de las personas. En el caso de La teoría del todo, los realizadores arriesgan una opinión y una visión del ser que todavía podría ser, de alguna manera, alterada.  El objeto en cuestión se trata de Stephen Hawking, uno de los científicos más célebres del siglo XX, si no por sus dotes cientificas, al menos por alcanzar la ciencia a las masas, y especialmente por el hecho de haber logrado todo esto bajo la debilitante opresión de una terrible enfermedad. Pero aunque La teoría del todo no pueda vanagloriarse de ser la versión final de la biografía de Hawking, sí cumple con informarnos sobre una porción y sobre un aspecto en particular de su vida, y concentrándose en esto, termina siendo una película bastante decente.

Esta comienza cuando Hawking está preparando su doctorado en la universidad de Oxford. Cuando lo conocemos, es un chico un tanto excéntrico, como todos los protagonistas de estas biopics de genios, pero simpático. Se lleva bien con sus compañeros, en especial con Brian, con quien tiene una amistad estrecha, y si bien de inmediato lo vemos intentar cortejar torpemente a quien luego sería su esposa, no es un completo desastre. De hecho, la chica, Jane, ella misma una estudiante de inglés y francés, parece bastante encantada con él. De inmediato la química entre ellos se hace evidente. Esto se debe en gran parte a la excelente labor de los protagonistas: Eddie Redmayne y Felicity Jones. Pero esta conexión sería puesta a prueba demasiado rápidamente, ya que luego de presentar unos síntomas extraños y someterse a un análisis neurológico, Hawking (21 años) es diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa muy rara que acabaría por dejarlo casi completamente paralizado.

teoría del todo eddie redmayne felicity jones

A partir de este diagnosis, y una correspondiente crisis emocional, Stephen y Jane comienzan la ardua batalla por tener una vida plena, y por tener una vida juntos. Es realmente fascinante e inmensamente inspirador, y no necesariamente un mérito del guión, la forma en que estos dos continúan con sus vidas. Por su parte, Hawking continúa con su doctorado, logrando producir unas teorías revolucionarias mientras va progresivamente adquiriendo el renombre que tiene hoy en día. Pero lo más interesante aún, y esto sí es logro del guión, basado en el libro de la mismísima Jane Hawking, es cómo los realizadores deciden darle el foco principal a la vida personal de la pareja y al desarrollo de su relación. Este foco se mantiene consistente y es explorado adecuadamente, lo que en mi opinión la pone por arriba de El código enigma, en donde las carencias del guión en cuanto a la vida personal de Turing impiden el impacto dramático que podría haber tenido. La relación es construida progresivamente, con mucho cuidado y sensibilidad, y la película realmente logra transmitir un sentimiento bello y puro, a pesar de que (y esto no es un spoiler porque es la vida real) ellos no tuvieran un final feliz juntos. Y es que no se trata de esto; insisto, el gran logro del filme es lograr que nos encariñemos con una pareja hermosa y que igualmente podamos empatizar cuando esta finalmente se desmorona.

De cualquier forma, aunque cuentes con el guión más trascendente y el director más competente, sería imposible lograr esa conexión con el espectador sin actores sensibles y valientes, y esta película no contará exactamente con lo primero, pero sí puede depender completamente de lo segundo. Felicity Jones en el papel de Jane es conmovedora y hermosa, es extremadamente fácil ponernos en su lugar porque tiene una apertura total; es una excelente actuación que espero que le brinde nuevas oportunidades. Pero por supuesto aquí la estrella es Redmayne. Admito que antes de verla sentía una cierta aprensión por el papel, me parecía una treta tan evidente para hacerse con un nombre y alguna estatuilla, un papel tan burdamente ostentoso. Pero Redmayne está completamente desprovisto de pretensiones. Habita el rol con una entrega total. Más allá de los requerimientos físicos que exige el papel, que son muchos, su expresividad y su rango emocional son abrumadores. No puedo describir la felicidad que me provocaba cuando Hawking hacía una de sus incontables bromas y esto se manifestaba en las cejas arqueadas de Redmayne, el resto de su cuerpo completamente paralizado por la enfermedad. Es una actuación brillante, y si se lleva todos los premios, nadie podría quejarse.

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En conclusión, la película de James Marsh (el director que nos dio el delicioso documental Man on Wire) no pasará a la historia como un hito fílmico. Está bellamente fotografiada, pero no destaca por sobre la estética que suelen elegir este tipo de películas biográficas, es linda, pero demasiado sentimentalista. Lo mismo puedo decir de la banda sonora de Jóhann Jóhannsson, aunque para ser franca, ambas están puestas al servicio de un guión que apela más a nuestro lado emocional, así es que quizás culparía al director por estas tendencias tan cursis. Los actores secundarios (que incluye a la genia de Emily Watson) hacen su trabajo, pero sus papeles están poco desarrollados. Y en definitiva, la película se siente como que podría haber sido más, pero estaba satisfecha con no arriesgarse demasiado. Se presentaba una temática interesantísima para ahondar en manos de un mejor escritor; la manera en que la fortaleza de uno mismo, y en especial, la manera en que la unión de las parejas es puesta a prueba por este tipo de enfermedades. El tema se trata hasta ahí, nos deja con gusto a poco. Pero afortunadamente, Redmayne y Jones ponen más de lo que les exige el guión y así es como el filme logra, si bien efímeramente, una conexión con el espectador.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2980516/

Selma (2014)

Título en español: Selma 

Cada año podemos contar con que Hollywood producirá una película que gire en torno a los derechos de los afroamericanos, comenzando en la época de la esclavitud y llegando hasta la revolución por los derechos civiles en los 60s. Ofensores previos incluyen a 12 años de esclavitud (2013), Lincoln (2012) y The Help (2011), todas concentrándose en aspectos distintos de una misma temática. Si bien a esta altura estamos acostumbrados a estos patéticos intentos de hacerse con la mayor cantidad de premios de la temporada, no necesariamente se reducen a producciones sin ningún tipo de mérito artístico. En el caso de Selma, admito que superó un poco las inexistentes expectativas que tenía, y aunque no me pareció una de las mejores películas del año, sí logró capturar mi atención con este tema tan reciclado y, además, logró destacarse en algún que otro aspecto.

SELMA película martin luther

El título hace referencia al pequeño pueblo en el estado de Alabama, seleccionado como uno de los campos de batalla desde donde impulsar el movimiento en pos de los derechos de los afroamericanos, liderados por Martin Luther King. La película registra la operación completa, la instalación de los miembros de la campaña en el pueblo, la preparación de las primeras manifestaciones pacíficas y en especial la organización de una marcha desde Selma hasta Montgomery, para protestar por el derecho al voto. La distancia entre estos dos pueblos es de casi 87 km, y llevó a los protestantes 5 días en concretarse, una vez que obtuvieron el pasaje libre, claro. Esto, por supuesto, es algo absolutamente poderoso y extraordinario, pero por alguna razón, no tiene demasiado impacto en la película; en general, encontré muchos problemas con el pasaje del tiempo y la forma en que está editada, por momentos es un poco lenta, pero por otro lado, no logra transmitir una sensación temporal real. Eso; o quizás simplemente quiero decir que por momentos es un tanto aburrida.

El guión hace un trabajo decente de intercalar momentos de la vida personal de King, en especial la relación de este con su mujer, interpretada por una excelente Carmen Egojo, y las diversas instancias relacionadas con su lucha por una legislación más justa, que demuestran el hábil estratega que era. Estos incluyen conversaciones con otros miembros de su equipo, manifestaciones con diversos grados de éxito y violencia, y lo que es incluso más interesante, al menos desde el punto de vista histórico, sus encuentros con el entonces presidente de los Estados Unidos: Lyndon Johnson. Este último, interpretado adecuadamente por Tom Wilkinson, es el blanco de un gran número de críticas. Esto se debe a que los realizadores decidieron representarlo como una figura que parecía bastante reticente a las reformas propuestas por King, e históricamente, se lo conoce como un ferviente impulsor de los derechos civiles, si bien se acepta que se debía en gran parte a la influencia del Dr. King. Controversias de lado, el juego de poder y las diplomacias (y no tan diplomacias) políticas entre el presidente, King, y el gobernador de Alabama George Wallace, interpretado por un horripilante y excelente Tim Roth, son lo que encontré más interesante de la película.

El resto es mucho de lo que ya vimos otras veces. Escenas deprimentes, conmovedoras e indignantes, y por qué no con un pequeño toque manipulador de la directora Ava DuVernay, aunque admito que hizo un gran trabajo en cuanto a resistirse en caer en el melodrama. No se confundan, hay melodrama: a esta altura es inevitable tocar ciertos temas (¡te estoy mirando a vos, Holocausto!) sin caer en tonos sentimentalistas, pero DuVernay hace, en general, un trabajo digno, y no voy a decir que no logró afectarme en más de una ocasión, y arrancar unas lágrimas acompañadas de gritos y puñetazos que manifiesten la injusticia de lo que estaba presenciando. Y por supuesto, resta mencionar los discursos. Así, en teoría, es tentador pensar en los discursos como carnada fresca para la manipulación emocional, pero de hecho, están extremadamente bien logrados. Esto se debe a un gran trabajo de DuVernay, que además tuvo que reescribirlos (¡reescribir a Martin Luther King!) porque los derechos de los originales los compró otro estudio, y que confió en el poder de la magnífica interpretación del actor británico David Oyelowo, cuya inmensa presencia y elocución eran todo y más de lo necesario para lograr excelentes momentos. De hecho, Oyelowo, un candidato improbable para interpretar a esta importantísima figura histórica, termina elevando el material en más de una escena, contribuyendo a formar una película un poquito mejor de lo que dictaría el guión.

SELMA película martin luther king

En conclusión, Selma es difícil de concluir. Tiene muchas cosas buenas y otras tantas más mediocres, pero creo que casi todos sus defectos se originan en el hecho de que es un tema tan delicado para tanta gente, que es imposible hacer demasiado sin ofender, y, por otro lado, hacer demasiado poco tampoco le rinde justicia. Por lo tanto, termina siendo una interesante mezcla de los diversos aspectos de la revolución, centrados en la magnética actuación de Oyeowo, pero que teme ensuciarse demasiado. Los villanos son convenientemente algo caricaturescos, la marcha en sí no parece lo suficientemente cruenta, los momentos que podrían afectar son embadurnados de una música melosa y sensiblera que le resta solemnidad, y todo culmina de la única manera en que puede culminar algo así, sin demasiadas sorpresas. Claro que la historia ya existe, ya está escrita, ¿con qué nos podrían sorprender? Y… quizás hubiera sido más interesante que como King, DuVernay se ensuciara un poco, se arriegara otro tanto y nos diera algo tan memorable como el personaje que retrata. En fin, los Oscars, como era de esperar, picaron.

Veredicto: 7/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt1020072/

Minireseñas: El enigmático gran hotel lego

The Lego Movie (2014)

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Título en español: La gran aventura Lego

No le tenía NADA de fe a esta película. Cuando Hollywood se decide adaptar para el cine cosas totalmente random de la vida, como por ejemplo el juego de Legos, mi escepticismo crece de manera exponencial. Pero esta fue una muy grata sorpresa. Lo que hace la película es tomar la premisa que hace interesante al juego de ladrillos, y armar una historia alrededor de esto. Con la premisa me refiero a la creatividad, al set claro de instrucciones que están asociadas al juego y que consiste en las no instrucciones, en el no solo permitir, sino también festejar el espíritu creativo y la invención del usuario. La película primero nos presenta un mundo orwelliano donde todo está en su lugar, todas las construcciones son estandarizadas, y todos los mini legos que habitan este rígido mundo gustan de la misma música, miran el mismo programa de televisión, se visten igual, hacen las mismas cosas, en fin, no tienen nada de especial. Pero Emmet, nuestro ordinario protagonista, se ve de repente involucrado en un plan rebelde en contra del President Business y pasan a tildarlo de “el elegido” y la “persona más extraordinaria del mundo”, algo que por supuesto lo toma completamente por sorpresa. Al principio, ni Emmet, ni la gran mayoría de los legos rebeldes creen en su potencial (que se mide en ingenio y poder inventivo), pero poco a poco irá liberando su imaginación y destapando capacidades que tenía reprimidas. Hacia el final la trama toma un giro inesperado e interesante y para los más chicos (y por qué no para mí también) deja un mensaje realmente valioso. Pero el filme además triunfa en sus increíbles efectos visuales, en los grandes talentos de voz que van a apareciendo y logran desesperarnos al tratar de ubicar quiénes son (está desde Morgan Freeman hasta Charlie Day), en su consistente sentido del humor y en especial en la sarta de variados personajes de la cultura pop que nos acompañan en la aventura (¿quién hubiera dicho que Batman y Han Solo co-existirían en una misma película?). Ah, y cómo olvidar el excelente hit que es Everything Is Awesome (cliqueen bajo su propio riesgo, es súper pegadiza).

Veredicto:
7/10

The Imitation Game (2014)

THE IMITATION GAME

Título en español: El código enigma

Otra temporada de premios, otro grupito de biopics de personas de variados niveles de fama que fueron importantes para la historia de la humanidad, pero más que nada, que presentan excelentes oportunidades para que las productoras hollywoodenses (ejem, la Weinstein Company, ejem) se hagan con un par de Oscars. Este año hubo varias, entre ellas esta historia del matemático Alan Turing, el hombre que junto a su equipo de criptólogos y expertos, logra descifrar el código nazi contribuyendo a su derrota en la segunda guerra mundial. Alan es interpretado por el brillante Benedict Cumberbatch, un personaje fascinante que lamentablemente es decepcionado por su material, ya que el guión no parece decidirse sobre qué imagen transmitir del genio matemático. Porque además de ser el prototípico nerd antisocial con un montón de excentricidades personales, Turing era homosexual en una época complicada de la historia del Reino Unido. En la película vemos superficialmente cómo esto le provoca varios pesares, pero los realizadores nunca se aventuran a explorarlo con detenimiento, por lo que su impacto dramático es limitado. El resto del elenco tiene incluso menos que hacer, e incluye a una Keira Knightley interpretando al único personaje femenino de la película, que está tan poco desarrollado que no me doy cuenta si lo forzaron para que no les caigan críticas de no-inclusión o si el guionista no supo cómo escribir mujeres y Tywin Lannister, quiero decir Charles Dance haciendo de Tywin Lannister en la Inglaterra de los años 40.  Aparte de la actuación de Cumberbatch, no encuentro nada que destacar, es un guión poco arriesgado, dirigido decentemente pero con mínimo entendimiento de cosas triviales como, no sé, el suspenso o la intriga, musicalizado por un Desplat desmotivado y fotografiado en tonos sepias para vendernos la época. En fin, es suficientemente interesante pero enteramente olvidable, y solo vale la pena por la actuación sentida e inteligente de Cumberbatch, que logra elevar el material, aunque sea apenas.

Veredicto: 6/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2084970/

The Grand Budapest Hotel (2014)

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Título en español: El gran hotel Budapest

El rey del copia+pega volvió con otra producción especializada en la simetría y en acaparar la mayor cantidad de celebridades posibles desde las épocas de Ocean’s 11. Esta vez Wes Anderson nos transporta a una tierra ficcional en una época ficcional, que se parece mucho a la Europa del este de la entre-guerra, y nos presenta a la dupla de personajes que protagonizarán esta película: Gustave (Ralph Fiennes), el conserje de un prestigioso hotel localizado por la vuelta, y Zero Moustafa, el chico del hall que se convertirá en su aprendiz y mejor amigo. Juntos vivirán una serie de aventuras que a algunos les resultarán divertidas, pero que son mayoritariamente olvidables, a no ser por un par de secuencias que destacan por su inventiva. La trama es a la vez intricada y superficial, puesto que es dinámica y ágil, pero no ahonda lo suficiente en ninguna temática como para conmover ni al intelecto ni al sentimiento. Por otro lado, Anderson parece tener una visión cada vez más clara de lo que quiere hacer e imbuye al filme de la más recalcitrante andersonidad. Todo desde la fotografía, la música, las actuaciones de los actores (que parecen estar limitadísimos de sus propios aportes al personaje), el sentido del humor, los efectos visuales y la excelente labor de dirección del arte; todo está ultra dirigido y micro manejado hasta alcanzar la mayor andersonidad posible. Y esto solo puede resultar en una cosa: o te gusta lo andersoniano o no. Yo, por mi lado, respeto que tenga una visión, y admiro su elegancia visual, pero no es mi tipo de cine. Es puro artificio y afectación; no hay nada visceral, ni profundo, ni áspero, ni sucio, no hay nada humano. Y esto no es un juicio de valor en contra, es solo admitirme que si bien me entretuvo lo justo y despertó algunas apreciaciones positivas en mí, en particular la gran actuación de Fiennes,  la película en conjunto es un gran “no es mi estilo”.

Veredicto: 6/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2278388/

Whiplash (2014)

Título en español: Whiplash: música y obsesión (ahí va, la otra común es dejar el nombre en inglés y agregarle una aclaración pedorra a continuación de dos puntos)

Yo no les puedo explicar la adrenalina con la que me dejó esta película. Fue como si hubiera visto una muy intensa película de acción o de suspenso, pero nada que ver. O quizás sea mejor compararla con esas películas de deporte en las que el personaje principal, o el equipo en el que participa, entrenan y luchan hasta la muerte por vencer en un campeonato o clasificar en una competencia y ya hacia el final son tantas las ganas de verlos triunfar que cualquier otro resultado nos devastaría. Una especie de Rocky pero centrada en el mundo de la música, más particularmente del jazz. Es un filme que va in crescendo desde que empieza hasta que termina y lleva el ritmo tan eficazmente que más que director de cine, el realizador Damien Chazelle parecería ser el conductor de la orquesta.

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Una de mis cosas favoritas de Whiplash es lo ceñido del guión: la película comienza con el joven estudiante Andrew practicando batería en la escuela de música más prestigiosa de los Estados Unidos. El profesor Fletcher, interpretado por un excelente J.K. Simmons, lo escucha y le ve algo de potencial, y a partir de esto comienza una relación entre profesor y alumno que será el impulso motor de toda la película. Poco después de este encuentro, Andrew es invitado a participar de la banda de Fletcher, al principio como alterno de baterista, y luego luchando por quedar como el principal. Lo vemos vivir, sudar y sangrar jazz; cuando no está destrozándose las manos en la sala de ensayo practicando con los clásicos, está escuchando a su héroe Buddy Rich (un baterista conocido, entre otras cosas, por su mal carácter): toda su existencia se basa en torno a ser uno de los mejores músicos de jazz que el mundo haya visto. Pero su enfermiza ambición es contrastada violentamente con las brutales exigencias del profesor, que lo conducen a extremos completamente insalubres. La dinámica entre profesor y alumno, que en tantas otras películas recae en el exigente pero bienintencionado profesor y el improbable vencedor pero talentoso alumno, aquí se torna un poco más oscuro, y nuestros protagonistas, en particular el profesor Fletcher, son seres con cualidades un tanto menos admirables.

El guión no se esfuerza por esconder que el camino a la perfección es extremadamente escabroso. En el caso de Andrew, interpretado por un fantástico Miles Teller (a quien había visto en Aquí y ahora y que ya me cae muy bien, y a quien vemos tocar él mismo en muchas escenas), vemos cómo afecta su vida personal en cuanto a que no hay nada que se pueda anteponer ante él y su desarrollo profesional. A su vez, lo vemos luchar contra la apatía de una familia que recae un poco en el estereotipo “pro deportes, el arte poco importa”; un aspecto al que le falta un poco de desarrollo pero no molesta demasiado, sino que sirve para mostrar la soledad y aislamiento de Andy. No hay nada ni nadie más importante que su triunfo y no hay nada ni nadie que pueda acompañarlo en el sentimiento. Ni siquiera sus compañeros/colegas (nótese que sería imposible decir amigos), cuyas relaciones están contaminadas de la más ensañada competencia. ¿Quizás el profesor lo entienda? Quizás sí, pero sus métodos que van desde el abuso verbal hasta el físico y la más cruel manipulación psicológica no contribuyen en absoluto a crear un entorno saludable para permitirle a Andy (o a cualquier otro miembro de la banda en realidad) un sano crecimiento. Pero a pesar de sufrir la dominante y opresiva personalidad de Fletcher, Andrew jamás se convierte en una víctima patética de su abuso, y es esto (y las excelentes actuaciones de los protagoinstas) lo que hace al guión un gran triunfo. No es que no sintamos lástima o empatía por las vivencias de Andrew, hay algo de eso, pero más destaca su espectacular determinación y su progresiva y fascinante actitud desafiante frente a Fletcher.

Gran parte de la película son escenas en salas de ensayo o actuaciones en vivo; escenas de práctica y de música. Como alguien a quien le gusta mucho el jazz, no puedo decir qué efecto tendría en personas a las que no, pero me aventuro a decir que el director hace tan bien su trabajo que la película permanece altamente cautivadora para incluso los menos fanáticos. Es fascinante pensar en lo importante que es el dominio del tempo como elemento dramático en la historia y lo increíblemente preciso que lo es en la ejecución del filme: la edición aquí es espectacular, y como mencioné más arriba, la película crece y crece, sus niveles de intensidad transpirando por la pantalla y colándose por nuestro cuerpo, pegándonos completamente a la pantalla, creciendo de manera progresiva y segura, inexorablemente, hasta llegar a un clímax que es literalmente tanto agotador como magnífico.

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En conclusión, Whiplash es de lo mejor que he visto en los últimos tiempos. Tiene un guión extremadamente inteligente, que a pesar de que parece seguir la cansada fórmula de “joven talento puliendo su arte” no recae en el cliché ni es enteramente predecible, sino que sorprende y desafía hasta el espectador más cínico. Hay algunas cositas que quizás, asentada la euforia que me produjo verla, me rechinarían un poco, pero que ahora no puedo ni pensar en ellas porque la película me golpeó en lo más visceral, y es este, queridos lectores, el tipo de cine que más me gusta en la vida. Teller y Simmons desbordan pasión y una química explosiva en roles que a uno, lo convertirá en una joven estrella prometedora, y al otro, lo consagrará como un gran talento y por qué no, quizás un ganador de Mejor Actuación de reparto Masculina en más de una ceremonia de premiaciones. Pero la película entera merece de los mejores elogios, y en particular, merece ser vista por todos quienes gustan de cine que se siente en cada rinconcito olvidado del cuerpo.

Veredicto: 9/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2582802/