Maps to the Stars (2014)

Título en español: Polvo de estrellas

La película comienza con una ominosa cámara que avanza por el pasillo oscuro de un ómnibus donde la gente va durmiendo o leyendo; de repente nos muestra a una joven arrellanada bajo su buzo de “BAD BABYSITTER”, una exitosa saga dentro de la ficción de la película, protagonizada por el actor adolescente Benjie Weiss (Evan Bird). La toma es inquietante, pero termina pronto cuando la chica desciende del bus ya siendo de día y comienza su experiencia en Hollywood al ser conducida por el atractivo chofer interpretado por Robert Pattinson. A la media hora de empezada la película me sonreí y me dije a mí misma “estoy copada”, y es porque Polvo de estrellas tiene un algo que me resulta absolutamente fascinante, un juego constante de realidades distorsionadas y un tono surreal que oscila entre la comedia satírica y el horror, algo que comparte con una película que amo y con la que la he oído compararse: Mulholland Dr. Esta no es ni tan bizarra ni tan excelente como la obra maestra de David Lynch, pero este otro David, el canadiense apellidado Cronenberg que nos dio gemas como Videodrome Una historia violenta logró una película que como mínimo puede ser descrita como interesante y que por momentos llega a niveles de verdadera inspiración.

Antes que los personajes, quiero decir que la película gira en torno a Hollywood. Su lado más oscuro y pernicioso, macabro y morboso, el Hollywood que supo consumir tanto a estrellas consagradas como artistas en ascenso, a soñadores luchando por una oportunidad y fanáticos desequilibrados. Este es el Hollywood que nos muestra Cronenberg, un director que hasta ahora jamás había filmado en la ciudad y que terminó el rodaje en la locación en apenas 5 días, quizás queriendo evitar contraer alguno de los males que tan asociados están con él. Tenemos a la actriz de mediana edad, interpretada por Julianne Moore en una de las mejores actuaciones de su carrera (y eso es decir mucho), que sufre problemas de autoestima y depresión, además de los traumas de ser la hija de una reconocida actriz de los 50’s que murió trágicamente en la flor de su juventud en nada más y nada menos que un incendio. Tenemos a la estrella juvenil Benjie, un compilado de clichés a los que estamos acostumbrados en actores adolescentes como problemas de adicción y actitudes rebeldes. A sus padres, la madre (Olivia Wiliams) que le sigue la carrera muy cuidadosamente de cerca y el padre (John Cusack, en una muy mala actuación, pero es John Cusack, ¿qué esperamos?) que es un gurú/terapeuta con una serie de libros bajo su nombre. Y por último tenemos a Agatha (Mia Wasikowska), una joven excéntrica y deformada por las quemaduras que sufrió en algún momento de su niñez; una chica recién llegada a Hollywood que a través de un contacto logra el puesto de asistente personal de Havana (Moore) y que traba amistad con el chofer de limusina aspirante a actor y escritor, un Robert Pattinson que logra alejarse un poco de las actuaciones muertas de la saga de Crepúsculo.

Maps to the Stars julianne moore

Lo interesante de la película es el carácter cíclico y recurrente de las temáticas que maneja. No hay una explicación clara para algunos de los eventos que se desarrollan en el filme; como mencioné antes, hay un tono de distorsión de realidad y percepciones alteradas que se mantiene de principio a fin y que toma forma de visiones que atormentan a los personajes y que pasean de una narrativa a otra sin demasiada explicación. Estas visiones son por momentos efectivas, pero a veces, cuando uno intenta cuestionarse la justificación detrás de ellas, es difícil encontrar respuestas satisfactorias. Además de una especie de locura incipiente, hay varios factores que unen los destinos de los personajes, y este es otro de los puntos fuertes (y a veces débiles) del guión, la interconexión incestuosa de los protagonistas que a su vez sirve como ácido comentario sobre las realidades del pueblo de estrellas. En estos puntos y también un poco en el estilo frío y desapegado del director le encuentro parecido a otra película del 2014, Gone GirI, ambos filmes presentan bastantes baches en el guión, pero me resultaron, en general, experiencias cinematográficas fascinantes.

maps to the stars mia wasikowska
Otro de los temas recurrentes es acerca de las relaciones familiares, y aquí el guión se nutre de la psicología y construye sobre la relación de padres e hijos. Todos los hijos de la película sufren las consecuencias del accionar de los padres y estos, a su vez, son afectados por el accionar de sus hijos, pero, ¿cómo escapar ese ciclo vicioso? ¿Cómo ser, finalmente, libres? Este deseo asfixiante de desprenderse de los pecados de nuestros progenitores viene atado a un poema que aparece cada tanto, en las vidas de nuestros protagonistas: “Libertad”, de Paul Éluard surge como la voz de un ritual necesario que deben atravesar para poder, finalmente, liberarse.

Hay algunas escenas que me sacaron de la realidad de la película porque no me terminaron de convencer, otras por un impactante mal uso del CGI (imágenes computarizadas) y hacia el final, el delirio general llega a un clímax que aunque necesario, no termina de cerrar completamente; pero la película triunfa más seguido que falla y la pareja de Cronenberg y Wagner (el guionista) es un éxito: cada imagen chorrea morbo, cada línea transpira un humor desagradablemente delicioso, cada personaje se adentra cada vez más en una oscuridad espantosa, carcomidos por sus inseguridades y por su sed de fama. Moore y Wasikowska están absolutamente brillantes y las mejores escenas vienen de ver a estas dos dementes alimentándose las locuras. Es una película bizarra pero que tiene un no sé qué fascinante. Me imagino que debe mejorar considerablemente en segundos y terceros visionados, pero aunque no lleguen a tanto, al menos una oportunidad se merece.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2172584/