Turist (2014)

Título en español: Fuerza mayor

De la misma forma que me pasó con Maps to the Stars hace unos meses, poco luego de comenzada esta película, mejor conocida como Force Majeure, me encontré sonriendo y pensando para mí misma que esto tenía potencial de estar muy bueno. Y aunque tiene un par de cosas que no terminan de convencer, al igual que la película de Cronenberg, también comparte con esta un estilo frío y desapegado que se conjuga muy bien con el guión y que me terminó conquistando. En este caso se trata de una producción sueca, del director Ruben Östlund, ambientada en Francia, más precisamente en los Alpes, donde la helada de las montañas desciende sobre los personajes, literal y metafóricamente.

La película comienza con una sesión de fotos que es tan graciosa, como incómoda, tan artificial como premonitoria; en ella vemos a la caricaturescamente perfecta familia -padre, madre y dos niños, caucásicos, bellos, adinerados- posar con torpeza para la sesión de fotos familiares que quedarán como souvenir de sus vacaciones. Ya desde el principio notamos una rigidez en sus relaciones y un afectado sentimiento. Una vez establecidos los personajes y el contexto, en imágenes de planos abiertos y distantes, como si todavía no se nos permitiera adentrarnos en la intimidad de la familia, sucede algo que será el catalizador para el desmoronamiento de los precarios cimientos que unían a la familia. Sucede que mientras están almorzando en un restaurante exterior entre las montañas, presencian una avalancha controlada muy cerca de ellos. Pero lo que al principio parece una operación de rutina, de repente se convierte en un peligro inevitable que desciende inexorable sobre ellos. El problema es que cuando la familia reacciona ante el inminente desastre, vemos dos posturas muy diferentes en los padres: ella corre hacia sus hijos preocupada y él toma sus objetos personales y corre hacia la salida más cercana.

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A partir de esto es que se construyen los arcos dramáticos que atravesarán los personajes: sobre las repercusiones, no tanto del accidente en sí, sino de las reacciones frente al evento. Lo interesante de Turist es que la película misma parecería adaptarse a las formas de una avalancha: el conflicto comienza primero como una pequeña molestia, una astilla que interfiere con la fluidez del relacionamiento de la pareja, pero pronto crece y se torna más y más grave e ineludible, destrozando todo en su camino. Este es mi aspecto favorito de la película, los tiempos y ritmos. Está dividida en capítulos que son simplemente segmentaciones por cada uno de los días de la vacación: comienzan con un montaje musicalizado por un allegro irónico y pronto se convierten en planos estudiados y tomas largas, encuadres decapitantes, escenas que alternan entre un rostro en medio de la espesa blancura y el silencio que de repente es quebrado por la maquinaria de la telesilla o ruidosos momentos compartidos en el baño, donde vemos a los personajes sentados en el w.c., secándose, o cepillándose los dientes, el único lugar donde parecen actuar con naturalidad y sin pretensiones. La fotografía de Wenzel es sencillamente impresionante: las escenas para el recuerdo son demasiadas para enumerar, pero quiero destacar una secuencia en que desaparece una figura en la blancura de la nieve solo para volver a aparecer minutos después, primero como un punto negro irreconocible y luego adquiriendo tamaño y forma; es una secuencia hermosa e inolvidable.

La secuela del accidente, que al principio es descaradamente ignorado, se empieza a colar por entre la dinámica de pareja, inicialmente en una cena con una pareja amiga tan incómoda de ver que casi no la soporto y luego convirtiéndose en el tema único de conversación. Incluso luego de charlas y perdones falsos, vuelve a surgir como una herida mal curada, contaminando todo lo que toca. Ya más adentrada en la historia, aparece un amigo del padre con su noviecita veinteañera; cuando los vemos por primera vez, parecen felices y contentos con su relación, pero tras compartir una velada desastrosa con los afectados, la avalancha parece cobrar otras víctimas. Los conflictos que se agravan y agravan parecen no tener solución, pero es mediante la farsa que se acercan a algún tipo de resolución (rimé, opa). Pero además de ser un buen estudio de lo que significa la confianza en la pareja, la película aporta un fascinante comentario sobre los roles de género y la aún fuertemente arraigada heternormatividad que rige en muchas parejas.

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Hay muchas cosas interesantes en Turist. La ambientación en el exclusivo centro turístico en los Alpes de Francia es fascinante y novedosa: debido a que fue filmada en locación, la excelente fotografía aprovecha tanto el interior del hotel con su diseño minimalista, y sus pasillos siempre desiertos e inquietantes, y tomas fascinantes de la inmensidad de las montañas y la omnipresencia de la nieve. El tono elegido es el de la sátira, pero es un humor tan negro y ácido que desafía hasta a los más cínicos. De hecho, no me provocó casi risa, sino más bien una sensación mezcla incredulidad y desdén, pero todo teñido de la más intensa fascinación. La película se ve con el hipnotismo con que se presencia un desastre, un accidente de tránsito, un tren descarrilándose. Es intensa pero fría, incisiva pero desapegada. De vez en cuando pide algo de nosotros, que le dejemos pasar algo que no convence demasiado, y el final es un poco demasiado conveniente, pero en general se trata de una película inteligente, bien actuada y estelarmente fotografiada, que incluso luego de pasados varios días, permanece en el subconsciente.

Veredicto: 8/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt3630276/

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Vi är bäst! (2013)

Título en español: ¡Somos lo mejor!

Lukas Moddysson me volvió a volar la cabeza. El director sueco de películas increíbles como la divertida Todos juntos, la devastadora Lilja 4-ever y lo que ya hace muchos años es una de mis películas favoritas Fucking Åmål, lo volvió a lograr con esta deliciosa comedia adolescente sobre un grupo de chicas en el Estocolmo de los años 80’s que deciden formar su propia banda de punk. Si la premisa ya no les parece encantadora, esperen a ver a las pequeñas actrices en cuestión, porque si hay algo para lo que Moddysson tiene tremendo ojo, es para captar nuevos talentos y en esta película nos brinda por lo menos tres que son absolutamente geniales.

somos los mejores

La película nos introduce primero a dos amigas, Bobo y Klara, cada una en su particular entorno familiar. La primera es hija única, vive con su madre y su desfile de novios; la segunda vive con sus padres y hermanos, una familia que parece unida e incluso divertida, pero por la que ella pretende tener un despectivo rechazo. Pero lo más importante acerca de estas dos chicas, según dirían ellas, es que son punk. A sus trece años, punk es cortarse el pelo o llevar un mohawk, escuchar a los representantes suecos de los Ramones  y vestirse holgadamente; punk es abajo el capitalismo y la religión y arriba la rebeldía adolescente, punk es la libertad de expresar sus (tiernamente ingenuas, pero decididamente sinceras) opiniones sin miedo al que dirán. Ni bien empezada la película, las chicas roban el espacio de ensayo de un grupo rockerito del barrio, solo por desafiarlos,  y de pronto se encuentran en una sala de ensayo con una batería y un bajo, fingiendo que son una banda. Como era de esperarse, las ganas de verse realmente involucradas en el movimiento de pronto se hacen reales, pero el problema es que ninguna de las dos sabe tocar.

Aquí entra Hedvig, a quien ven poco después en un acto del liceo: la prototípica rubia, alta, extremadamente sueca, pero además cristiana, solitaria y vestida siempre de poleras hasta el mentón; pero Hedvig demuestra que tiene un gran talento para la guitarra. Así es que pensando que están haciendo un acto caritativo al amigarse con este ente social, se acercan a ella y la invitan a participar de su banda. La combinación es muy graciosa, como es de esperar. El trío luego experimenta diversas vivencias, que van desde conocer a un grupito de punks varones hasta llegar a “interpretar” su música en vivo, pero no es tanto la trama lo que importa, sino ver la dinámica de estos tres fenomenales personajes. Y es que en lo que triunfa Moddysson es en la autenticidad que logra junto a estas tres novatas actrices: los diálogos, las actuaciones, los arcos dramáticos que se desarrollan durante la película y los pequeños momentos que transpiran espontaneidad, todo es vibrantemente real. Son contadas con una mano las películas sobre adolescentes que realmente me remiten a aquella edad al verlas, todas sufren de artificios, todas están teñidas de adultez, pero en ¡Somos lo mejor! esto no sucede; al contrario, por momentos una mirada, una frase, una emoción, una anécdota me teletransportaban a esa época y me hacían parte de un universo que tenía olvidado.

somos los mejores

¡Somos lo mejor! es de esas películas que dan ganas de describir como sencillas, pero no porque en la superficie es una trama simple que se desarrolla sin demasiadas complicaciones, sino porque no ostenta, no hace alardes, no tiene pretensiones ni artificios. Pero esto solo puede lograrse en manos de un director inteligente, perceptivo, empático, un director/escritor con una entendimiento inigualable de lo que significa ser un adolescente, de lo que significa ser una persona real, no un personaje. Nadie me hace sentir lo que me hacen sentir las películas de Moddysson, en particular, nadie recrea esas incómodas vergüenzas que nos azotan día a día en la adolescencia con tanta naturalidad como Moddysson. La sufrí por nuestras tres chicas, entendí a Bobo cuando se sintió por fuera, entendí a Klara cuando rechazaba las pavadas de la familia, entendí a Hedvig cuando pensó que su amistad era vulnerable. Las entendí y la pasé mal, pero en realidad, más que nada, las entendí y me reí con ellas: me reí de principio a fin, de sus pavadas, de sus pequeños (y adorables) actos de rebeldía, de su pasión por el punk, de sus libertades, en fin, de su autenticidad. Terminó la película y yo siento que las quiero.

Veredicto: 9/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt2364975/

Liv Ullmann

Hoy es el cumpleaños de una de mis actrices favoritas de la vida, y además de ser ser una de mis actrices favoritas de la vida, también es una de las mejores del universo entero. Lo primero es subjetivo y lo segundo es objetivo, ¿pero vieron que coincide? Sí. Además es una capa en pila de sentidos. Por ejemplo, es súper multi-cultural: es una noruega nacida en Japón pero que alcanzó la fama actuando en películas suecas con el gigantísimo Ingmar Bergman. Pero además de ser una de sus musas de la actuación, también llegó a dirigir una película escrita por él, la excelente Trolösa con la capa de Lena Endre y uno de sus co-protagonistas más recurrentes: Erland Josephson. Además del cine sueco, también trabajó en el medio noruego y en teatro en ambos países; trabajó hasta en el teatro de Nueva York y fue nominada a dos Tonys. Se casó dos veces y tuvo un romance con Ingmarcito con quien tuvo una hija. Habla un montón de idiomas. Su abuelo fue enviado a un campo de concentración por ayudar a judíos a escapar de donde vivía. Su nombre, Liv, significa “vida” en noruego.

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En fin, y es, y era, hermosa. Y es, y era, inmensamente talentosa. Y tenía, y tiene, uno de los rostros más expresivos del universo. Y sí, me gustan los superlativos para las cosas que amo. Aquí van mis 5 actuaciones favoritas de ella. Son todas colaboraciones con Ingmar Bergman, sí, no me disculpo.


5. Skammen (1968)
(Vergüenza)

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Como la mayoría del trabajo de Bergman, esta película es absolutamente deprimente. Se trata de una pareja de músicos que se ve involucrada en el medio de una guerra civil. Esta pareja, que además es apolítica, llevaba una vida sencilla y sin demasiados lujos, llena de amor, pero se comienza a desmoronar cuando la guerra los alcanza. Max von Sydow y Liv Ullmann son el foco principal del filme, y ambos están espectaculares en dos papeles que ponen de manifiesto distintas formas de lidiar con la situación en la que se ven involucrados. Es increíble ver la deconstrucción, y también quizás la deshumanización de los personajes. No hay explicaciones sobre quiénes luchan ni por qué, ni es demasiado fácil distinguir un bando del otro; la película tiene un carácter más universal de los horrores de la guerra y, en particular, como afectan la psiquis humana. Y, fiel a su nombre, la vergüenza se cuela por todos lados, de diversas maneras. Esta es una de las películas más accesibles de Bergman: el carácter minimalista de la historia, la hermosa fotografía en blanco y negro y las fascinantes actuaciones de los protagonistas la hacen una de sus obras maestras.

Veredicto: 9/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0063611/


4. Viskningar och rop (1972)
(Gritos y susurros)

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Esta es la actuación más peculiar que incluí en la lista, y es porque aquí el personaje de Ullmann es decididamente menos empático que el resto. El filme, como muchos otros de Bergman, es todo sobre mujeres, y creo que vale destacarlo ya que incluso hoy en día, los buenos papeles para mujeres actrices son menos comunes que para sus colegas masculinos, y Bergman ofrecía consistentemente papeles femeninos de una complejidad y profundidad inigualable. En fin, a principios del siglo XX en Suecia, Agnes, el personaje de Harriet Andersson (gran actriz y frecuente colaboradora del director), se está muriendo de cáncer en su mansión rural y es visitada por sus dos hermanas Karin y Maria (Ullmann). Pronto se torna evidente que la familia es altamente disfuncional y que ambas hermanas sufren trastornos varios que las imposibilitan de evocar ningún tipo de empatía por su pobre hermana, cuyo único consuelo está en los cuidados de su empleada Anna. Es una película perturbadora, de imágenes chocantes, colores intensos y mucho simbolismo; una de esas que te atacan a nivel visceral y no te dejan ir. La actuación de Ullmann aquí es perversa, por momentos deliciosamente sutil, y por otros poderosamente intensa. Hay una malicia detrás de esos ojos azules que da escalofríos.

Veredicto: 9/0

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0069467/

3. Scener ur ett äktenskap (1973)
(Escenas de un matrimonio)


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Originalmente era una mini-serie de televisión de seis capítulos, que luego fue re-editada en una película bastante larga. Existe la versión de 169 min. y la de 283 min. que cubre todo el material de la serie original. Tengo entendido que ambas son excelentes, y no lo dudo viniendo de Bergman; pero yo vi la versión extendida y la puedo recomendar muy alegremente. Como ilustra el título muy elocuentemente, la película trata de varios años en la vida de un matrimonio: Marianne (Ullmann), una abogada, y Johan (Erland Josephson), un profesor de universidad. Al comienzo parecen felices en su relación, la que se contrasta con una pareja amiga que parece más obviamente disfuncional, pero como podemos esperar de Bergman, esta ilusión de felicidad se va desvaneciendo a medida que la película avanza. Realmente no hay demasiado más que comentar en términos de trama. Lo brillante de la película es el estudio que hace el director de la institución del matrimonio, pero más específicamente, del relacionamiento humano. La longitud le permite explorar diversos ángulos en profundidad y el resultado es inmensamente gratificador. Con una química descomunal, Josephson y Ullmann se entregan a sus papeles con una pasión y dedicación admirables, y logran proyectar personas más que personajes, pareciéndose más a un documental que a un trabajo de ficción. Es auténtica, real y devastadoramente honesta.

Veredicto: 9/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0070644/

2. Persona (1966)

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Esta fue la primera colaboración de Bergman con Liv Ullmann y desde el inicio dos cosas son evidentes: 1. la fascinación del director con esta diosa de la actuación; 2. la indiscutible química que debieron tener desde el vamos para lograr trabajos tan transcendentales. Esta, además, es una de mis películas favoritas. La trama se centra en la actriz Elizabeth Vogler (Ullmann) que a pesar de parecer completamente saludable, de repente deja de pronunciar palabra alguna; esta es puesta al cuidado de una enfermera, Alma (!) (interpretada por la gran Bibi Andersson), quien la lleva a una casa de veraneo en donde pasarán todo el tiempo juntas y aisladas. El silencio de Elizabeth pronto lleva a Alma a hablar más y más y develar más y más sobre su persona, volcando su identidad entera en Elizabeth, quien absorbe todo con silencioso interés. Luego de que las revelaciones se tornan sumamente personales, hay una serie de confrontaciones y una seguidilla de montajes surrealistas y diversas imágenes de cuestionable realidad que llegan a un clímax fuera de este mundo. No me voy a adentrar en las múltiples interpretaciones que uno puede hacer sobre esta obra maestra, pero al menos quiero decir que yo me inclino por las ideas más existencialistas sobre el significado de la “identidad” y las disyuntivas entre el ser que somos y el ser que proyectamos en otros. “Persona”, después de todo, es una palabra que viene del latín que significaba “máscara”. Además del espectacular guión, este es uno de los mejores trabajos de fotografía del gran Sven Nykvist. Pero su triunfo absoluto se debe, principalmente, a sus dos excelentes protagonistas, quienes llenan casi todos los cuadros del filme en alucinantes primeros planos, y la maravillosa Liv Ullmann, que transmite todo en su rostro silencioso.

Veredicto: 10/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0060827/

1. Ansikte mot ansikte (1976)
(Cara a cara)

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La trama de esta película es de lo más bergmaniano del mundo. Esta se centra en una psiquiatra, la Dra. Jenny Isaksson (Ullmann) quien está casada con otro psiquiatra, el Dr. Tomas Jacobi (Josephson). Pero muy irónicamente (o no), la Dra. Isaksson comienza un fascinante descenso a una crisis emocional y sucumbe a la enfermedad mental. No es una de las películas más conocidas de Bergman, pero la de Ullmann es sin duda, una de las mejores actuaciones de todos los tiempos. Es un papel sumamente complejo e intenso, y debe haber consumido un montón de la actriz, que parece desgarrarse ante nuestros ojos en la pantalla. La forma en que el personaje de Ullman va perdiendo la concepción de la realidad y la película se va adentrando y más y más en su psique perturbado, exhibiéndonos sus sueños, miedos y fantasías, es igualmente brillante y devastador. Es una película completamente impulsada por su protagonista, la acompañamos en ese horrible camino hacia la demencia, y sentimos su miedo, angustia y dolor, y su dolorosa percepción sobre su propia condición. Es un tour de force como nunca ha habido en el cine. Es Liv Ullmann mostrándonos quién es Liv Ulmmann.

Veredicto: 9/10

IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0074147/

Para su filmografía completa entren a: http://www.imdb.com/name/nm0880521/